Los cítricos
El naranjo
[El naranjo] es el mejor árbol que hay en la tierra, por lo menos para mí. Porque es que le dura la cosecha medio año. Porque si ese naranjo tiene la cosecha ya buena a lo mejor para últimos de año, vamos a poner que sea para diciembre, para diciembre todavía la tiene muy verdecita, bueno, tiene enero, febrero, marzo, abril y mayo. Como se trate, se cuide y se le eche su mejunje para que la mosca no la pique, tienes postre ahí para medio año, en el mismo árbol. Es uno de los mejores árboles que hay en la tierra.
José Espina, Almonte
Introducción
En los párrafos anteriores hemos dibujado un limonero de tonos verdes sobre el blanco del encalado de patios y corrales en las casas de Doñana. Habiendo sido raptado por la cultura se obliga a la intimidad de los rumores y el fresco de la tarde. Pariente muy cercano, más alejado de lo doméstico, tenemos entre los cítricos también al naranjo de Doñana, que disimula su aspereza social tras una supuesta silvestralidad adornada de grandes dimensiones. El naranjo local se aparta del pueblo para descansar en la arena y en el campo, hablarle a los pinos de la Reserva y ver de cerca la fauna escurridiza de Doñana.

Como hemos mencionado en la introducción a los cítricos, dos variedades de naranjos se han localizado: uno es denominado naranjo chino o del país, y el otro naranjo imperial o, como pocos dicen, chino imperial (a diferencia de chino a secas). Esta terminología utilizada para denominar las variedades de cítricos dulces puede insinuar una fuerte relación con el recuerdo de su procedencia geográfica. Una variedad recibe el gentilicio de los que primero los domesticaron y la otra parece estar relacionada con la forma de gobierno más representativa de los mismos... De todas formas es difícil trazar el momento en que comenzaron a ser identificados con tales nombres, persistiendo en Hinojos, por ejemplo, una fórmula más simple para denominar el naranjo (que es extensiva a otros frutales, como ya hemos visto), que usa la generalización de cultivo del país para aquél naranjo autóctono.
¿Imperial ha escuchado usted alguna vez llamar alguna?
No
Y naranjos antes, ¿cual había?
Eso está todo perdido. Eran las que decían del país. Yo tengo tres… pero son cortados... pero han echado pernales [han prosperado algunas varas nuevas]. Y han salido para arriba, y echan una cantidad grandísima y eran más agrias que ésta [variedad comercial].
Ésas ya no se comen más, al contrario, los arrancan para sembrar guachintonas.
Diego Sánchez, Hinojos
En cuanto al conjunto de variedades del naranjo dulce podríamos decir que existe un corpus de conocimiento mejor estructurado y extenso que con el resto de frutales, quizá equiparable a lo que ocurre con el olivo y la vid. Puede esto deberse a que el cultivo del naranjo ha tenido gran importancia en los últimos años en la zona de estudio, absorbiendo gran cantidad de mano de obra local y siendo por ello escenario de encuentro y mezcla del conocimiento local de los jornaleros y el conocimiento experto de los técnicos que asesoraban el manejo de estos nuevos cultivos. Hemos de tener en cuenta entonces que la sabiduría popular agrícola asociada al naranjo local está impregnada de nuevos conocimientos asociados a las nuevas técnicas y variedades modernas. De cualquier forma, se ha observado cómo el naranjo local parece comportarse de manera muy diferente a como lo hacen otras variedades de cítricos que allí encontramos, como las naranjas navelina, navelate, guachintona, etc. Como muchas variedades locales, el naranjo autóctono demuestra más afinidad edafoecológica, participa más de la silvestralidad, pudiendose observar en sus cualidades de tamaño y autonomía.
Por lo general no se han localizado plantaciones de naranjos locales sino que, como es frecuente, predominan los individuos más o menos agrupados asociados a pequeños agroecosistemas multifuncionales familiares, suministrando frutos de alta calidad con pocas exigencias en cuidados.
Informantes en Hinojos, Villamanrique y Almonte recuerdan estas variedades, que las cultivaron sus abuelos y las consumieron cuando niños, pero algunos hace tiempo que no las tratan, como se suele decir. Si en el pasado tenían presencia en toda la geografía de la zona estudiada, donde es más fácil localizarlos hoy es en el entorno noroeste de Doñana, en terrenos de Almonte, en las arenas. Pueden quedar pies de chinos o imperiales en los otros municipios, pero se han ido injertando en variedades modernas que son más dulces o más fáciles de vender.
¿Y naranjas qué clase había aquí antiguas?
Aquí siempre ha habido todas de las mismas, naranjas chinas de esas, que he tenido unos pocos naranjos de esos. Ahora hay de ombligo, hay navelina, de cadena, que son esos grandes [señala a varios ejemplares].
¿Y de esas chinas no tiene nadie ya?
Naranjos chinos me parece que ya no hay. Todo eso estaba plantado de naranjos chinos de esos también, lo menos ciento y pico..., yo tenía aquí ocho o nueve.
Manuel Escobar, Villamanrique
Su gran presencia en la zona, aunque sólo sea en la memoria, contrasta con la actual ausencia de naranjos locales, dando cuenta de la grave erosión genética en esta especie, proyectando una imagen clara de cómo por los motivos que fueren un entorno donde el naranjo era parte del paisaje local se ha transformado por completo. Todo apunta a que la llegada de las nuevas variedades arrasó con las locales con gran fuerza, sobre todo por su carácter más tardío, porque la naranja china e imperial eran más ácidas y porque las naranjas con huesos comenzaron a ser motivo para la depreciación del valor del fruto. También la gente de la zona encontró estas razones suficientes para denostar la naranja autóctona.
Pero partes una naranja y te encuentras diez o quince huesos... y después es muy fuerte. Porque ese naranja se comía en marzo o por ahí... Porque estaba muy fuerte. Y no la quería nadie. Ahí había una huerta de un vecino, ese hombre las vendía cuando estaba dulce... el cubo a dos pesetas. Pero eso no tiene mercado ninguno.
Gregorio González, Villamanrique
Paradójicamente, los que todavía conservan variedades china e imperial y de alguna manera las venden pueden en estos días dar salida a estas frutas autóctonas, en contextos de revalorización de lo local y lo natural porque son, junto con otras cualidades, más tardías que el resto y alcanzan, en perfectas condiciones y en fresco, los meses previos al verano cuando las variedades comerciales escasean. Hay quienes, de todas formas, nunca han entendido que el gusto de las naranjas modernas supere tanto como parece a las locales.
Y las naranjas entonces, ¿no has recogido muchas [de la cosecha total]?
No, las naranjas las tengo yo para casa. Antes sí, antes las vendíamos, pero desde que llegaron las nuevas ya no quieren las viejas. Aunque estén ricas la gente ya no las quiere, y mira que están ricas las naranjas esas cuando están buenas ¿Eh? Claro, tienen que estar buenas, en su tiempo.
José Espina, Almonte
Aparte de las dos variedades de naranjas que ya hemos presentado, la china y la imperial, se han conocido algunas otras variedades que han ido desapareciendo paulatinamente. Durante nuestro trabajo de campo tuvimos ocasión de escuchar hablar sobre unas naranjas que llamaban tontonas o cañadú (este último término más frecuente en Hinojos), que tenían poco amargor y eran tan dulces que parece estaban tontas. Eran recordadas en las tres localidades de estudio.
¿Las antiguas son las chinas?
M.: Sí, es la misma, la del país y las chinas, no quedarán ningunos.
G.: El tronco sí, pero estará injertado.
¿Ni en vallados ni nada quedan naranjos de esos?
J.M.: En vallados ciruelos bravíos…
¿La naranja tontona la conocen?
J.M.: Sí. No era tontona, pero estaba muy dulce y le decían tonta. Y otra de sangre, que decían que estaba injertada en granado, pero no es así.
M.: La de sangre es más nueva que la china.
¿La tontona en qué se diferencia de la otra?
J.M.: Son iguales, al comerla las ves, aunque nosotros sí los reconocemos.
¿Pero se diferenciaban las hojas, por ejemplo?
J.M.: En la hoja se conoce...
D.: La hoja del olivo se conoce más bien que la del naranjo.
M.: La tontona esa que tú dices, donde están los tontones, en lo de Manolo, hay tres tontones, en la bodega, en la huerta. Había, si no los ha arrancado están allí, chiquetitos.
¿Y naranjos imperiales?
D.: No nos suena y a éstos tampoco. La mandarina es de toda la vida.
J.M.: Que la pelabas y te llevabas con el olor en las manos un mes.
Diego Rodríguez, Manuel Escobar, José María Romero, Gregorio González, Villamanrique
Otra variedad denominada blanquilla parece fue autóctona de Almonte. Como hemos comentado antes puede pertenecer al grupo blancas, un grupo de naranjas muy reconocido en el que está la variedad comercial salustiana, por ejemplo. Si no la quisiéramos relacionar con este grupo de naranjas podríamos tener en cuenta la recurrencia del término blanquilla para denominar variedades locales en Doñana, como ocurre con el damasco blanquillo, la pera blanquilla, y la ciruela blanca. Esta naranja blanca o blanquilla no se ha podido localizar, a pesar de recordarse en un pasado no muy lejano.
Naranjas antiguas ¿qué variedades han conocido ustedes?
Naranjas, pues he conocido las chinas que le decían, las chinas y la blanquilla. La blanquilla y la naranja del país, que le decían aquí antes, es la que había.
¿La del país tenían muchos huesos?
Tenían muchos huesos.
¿En qué se diferenciaban las naranjas estas? Por ejemplo, ¿la china en qué se diferenciaba de la blanquilla?
La china que era un poco más roja, más colorada, y las otras eran un poquito más claras. Y la blanquilla pues más clara todavía, las he tenido yo.
¿Y de esto se pueden ver por ahí todavía?
Pues no sé ya, la gente lo han transformado ya, la del país la han injertado ya.
¿Y de estas blanquillas y chinas, quién puede tener naranjos de estos de blanquillas y chinas?
Es muy raro que lo haya ya, eso desaparecieron todos cuando vinieron los naranjos guachintones y eso, la gente los quitó. El que no lo quitó, lo injertó.
Manuel Orihuela, Almonte
Con estas blanquillas tenemos alguna información para aproximarnos a la idea de cómo serían, quizá con piel más clara y de ahí su nombre. Como ya hemos comentado, la aparición de las variedades modernas supuso un gran impacto sobre las autóctonas, de manera que estas blanquillas y las tontonas o cañadú, sin conocer ahora la razón exacta, fueron menos protegidas por la gente y puede que hayan desaparecido para siempre. Quizá había cualidades en la china y la imperial (lo veremos más adelante) que eran más valoradas y estaban ausentes en el resto de variedades.
Antes de introducir la variedad naranjo chino o del país, es de notar cómo a lo largo de los capítulos se habrá observado cómo el determinante del país sirve en la zona para identificar a todas las variedades que se reconocen como propias o autóctonas. En este caso nos encontramos una variedad cuyo nombre propio incluye este calificativo que usualmente define una característica general compartida con los demás frutales. Pero al mismo tiempo también recibe el apelativo de chino.
La variedad china o del país ha sido reconocida en los tres municipios estudiados, donde se han localizado ejemplares en producción o, como ocurre en Villamanrique, patrones de antiguos naranjos chinos cuyas naranjas dejaron de ser valoradas hasta el extremo de ser sustituidas por variedades modernas mediante injerto.

La variedad de naranjo imperial, sin embargo, tan sólo ha sido reconocida y localizada en Almonte y la aldea de El Rocío. Si la mejora cultural de variedades de cítricos a lo largo del tiempo ha tratado de conseguir naranjas más dulces, podría ser que este naranjo sea descendiente del chino, pues todos lo distinguen del chino por superarlo en dulzor. Además está geográficamente más restringido a una localidad, de manera que pudo haberse originado allí. De todas formas el carácter de este estudio imposibilita llegar a tal tipo de conclusiones, sobre todo cuando los agricultores no tienen información al respecto.
Caracterización
Gracias a la posibilidad de comparar el naranjo chino y el imperial en unas condiciones edafoclimáticas similares, se pueden establecer algunas diferencias entre ambos naranjos. El chino parece ser un árbol de mayor grosor en el tronco, lo que puede tener relación con una estructura radicular más poderosa que el imperial, teniendo en cuenta los suelos arenosos profundos donde los ejemplares se encontraban. Al mismo tiempo las condiciones de reducida poda y manejo nos permiten tener una imagen cercana de lo que es el desarrollo natural o la tendencia al crecimiento de estos árboles. En los ejemplares estudiados el naranjo imperial aparece con tronco de menor contorno, con una media de 64 cm de diámetro (frente a los 90 del naranjo chino) pero no por ello sostiene ejemplares de menores dimensiones que su congénere, ambos alcanzando una altura mayor de 6 m, de forma elipsoide y porte erguido. Son de tronco verde oscuro, generalmente liso aunque a veces con algunas rugosidades longitudinales que dejan ver el amarillo que esconde su fina corteza. Verdaderamente, diferenciar uno y otro árbol, tal y como nos aseguran los agricultores, puede ser una tarea compleja.
¿Y el naranjo imperial y de la china, se diferencian los árboles, son distintos?
No
¿No se ve hasta que no se ve la naranja?
Hasta que no te la comes.
Antonio Pérez, Almonte

Las dos variedades presentan gran vigorosidad en las ramas y producen copas muy densas, formando un gran bosque de ramas, ramos y brotes a partir de una primera ramificación del tronco que por costumbre y práctica de poda suele presentar dos o tres ramas primarias. La fuerza de estos naranjos aparecía cuando uno de los mantenedores nos explicaba cómo incluso después de decapitar un naranjo imperial, porque tenía intención de injertarlo en otra variedad, emitió brotes nuevos que en breve comenzaron a fructificar.
Aquel naranjo que está allí, el primero [imperial].
¿Ésas no las vende?
No, eso no se vende nada y por eso no lo trato. Tenía tres, dos los corté para injertarlos en las chiquititas, pero como se me ha pasado el tiempo de injertarlos resulta que me han echado naranjas los varetones que se quedaron.
¿Del imperial?
No, eran del país y los corté. Naranjos grandes y los corté a ras de tierra para injertarlos. Y resulta que ni los injerté el año pasado. Tenía que haberlos injertado antes del verano, y ahora tampoco los he injertado. Tenía que haberlos injertado para marzo.
Antonio Pérez, Almonte

Las ramas lignificadas son del mismo color que el tronco mientras que los ramos y brotes jóvenes tienen tonos verdosos. A través de la caracterización agronómica puede establecerse que la copa del naranjo chino es menos densa que la del imperial, produciendo ambas variedades gran cantidad de espinas en yemas axilares de las hojas. Como veíamos antes, este carácter propio de los cítricos también se daba en el limonero. Las espinas del imperial llegan al tamaño de las de los limoneros con 6 mm de longitud, pero las del chino son más pequeñas.
¿Tienen unas espinas muy grandes las dos, no?
Sí, eso tiene mucha lanza. Las hay sin lanzas que han venido más modernas que la imperial. Ya injertada y eso. Y esas ya tienen menos puyas.
Antonio Pérez, Almonte

Las hojas del naranjo son perennes, lo que no quiere decir que no se caigan, sino que el ciclo de senescencia no es anual, unas mueren antes y otras después (normalmente tienen una vida de dos años), pero nunca al mismo tiempo, dando la impresión al ojo humano de que siempre están ahí. Si se presta atención a la anatomía de las hojas se puede obtener gran ayuda para diferenciar una variedad de otra pues, aunque ambas son simples, de tonos verdes brillante en el haz y mates en el envés, elípticas y con bordes lisos, las hojas del naranjo chino son más largas y con peciolo alado, cuando las del imperial son de peciolo corto y no alado, de longitud más pequeña y más estrechas, con una media de 103 mm de longitud (120 mm tiene el chino) y 45 mm de ancho.
Tenemos entonces que las hojas pueden constituir un elemento distintivo de los naranjos dentro de los cítricos locales, siendo suficiente observar los bordes crenados del limonero y los bordes lisos de las hojas del naranjo. Esta observación se puede complementar localizando las alas que tienen las hojas del naranjo.

Con las flores no ocurre lo mismo. En ambas variedades las flores están muy cercanas al ideotipo de las flores de los cítricos que los agricultores conocen, aunque las brácteas (las hojitas que conforman el botón floral) en las inflorescencias de los naranjos son más blancas y se alejan de los tonos morados que tienen las de los limoneros. Las flores son muchas veces referidas con el nombre de azahar (que se traduce por “flor blanca” en andalusí) y son un elemento central en la estética de estos frutales, aunque la agricultura, cuya práctica puede eclipsar la estética, termine poniendo interés es en el fruto.
Las flores presentan cinco sépalos verdes y cinco pétalos blancos y, al contrario que en el limonero, tienen una época de floración determinada, no durante todo el año. Este fenómeno permite que seamos testigos de un espectáculo digno de los más exóticos lujos orientales cuando, después del mes de abril, se cubre de blanco el vuelo del árbol, como blanca alfombra de seda rodeando su fuste, con motivo de la caída de los pétalos florales.
Porque sale en la cría [brote del año], en la cría que sale nueva en febrero ahí sale la naranja y si tiene poca fuerza pues no echa flores.
Antonio Pérez, Almonte
A pesar del intenso florecimiento, el número de flores en los cítricos no determina una buena producción, ya que el cuajado de los frutos depende de muchos factores, entre ellos la temperatura. El fruto del naranjo procede del desarrollo de un ovario que, realizando el mismo procedimiento que explicábamos con el limonero, puede observarse contabilizando los gajos de los frutos. En los naranjos chino e imperial resultaría una media de 10 carpelos por fruto,también soldados como en el limonero y conectados con un eje central. Igualmente se ha observado la dificultad para separar los gajos de la naranja. En este sentido la naranja imperial nos ha recordado al limón, siendo por igual bastante complicado separar sus gajos, que no son uniformes. En la china este procedimiento es más fácil y los gajos sí son uniformes.

Las naranjas china e imperial son de igual tamaño, aunque ligeramente más grandes los del naranjo imperial, que llegan a pesar una media de 140 g. Aunque ambos tienen formas esféricas, el ápice de la naranja imperial es redondeado, mientras que la naranja china acaba ligeramente en punta (tiene forma menos redondeada), y además tiene la base (donde penetra el cabito) en forma de cuello, a diferencia de la imperial, cuyo pedúnculo se inserta en el fruto en un ángulo convexo171171Para mayor precisión y esquema visual ver tablas de caracterización.. La delgada piel que recubre la cáscara, también denominada epicarpio, es similar en ambas variedades, muy fina, con una media de 1,66 mm. Esta capa es la que contiene los aceites esenciales y donde se sintetizan los carotenos cuando baja la temperatura, lo que da al fruto los tonos naranjados. A continuación de la piel encontramos la cáscara, de varios milímetros de grosor y con un color blanquecino amarillo, más gruesa en la naranja imperial, con 5,64 mm y más fina en la naranja china o del país con 4,72 mm, como puede verse en la imagen de abajo.
Otra cualidad que ha servido como descriptor de estos frutos es la sujeción de la naranja al tallo que la sostiene. Hay que hacer bastante más esfuerzo para coger una naranja imperial tirando de ella, que es lo que se ha descrito en las tablas de caracterización como sujeción fuerte, mientras que la naranja china se desprende más fácilmente.

Conforme bajan las temperaturas en Doñana, los frutos de los cítricos obtienen su coloración característica. Entonces las naranjas abandonan los tonos verdosos, que ahora son sólo para las hojas, y van emergiendo de la espesura mostrándose tal y como las conocemos. En el naranja que domina la piel, la naranja china tiene una tonalidad más oscura que la naranja imperial, la cual es algo más amarilla. No es raro escuchar una descripción de la naranja china como de color rojo cuando está madura.
En la introducción se establecía la posibilidad de que la naranja china fuese anterior con respecto a la imperial, por ser ésta más dulce. Pero si después de caracterizarla tenemos en cuenta sus cualidades, pulpa más rígida, crujiente y firme, podía ocurrir a la inversa, como pasa con otros frutos donde los agricultores han perseguido en su selección propiedades en frutos que los hagan más comestibles y suaves al paladar. A pesar de ello, vista la demanda actual en el mercado, bien podría ser un fruto ideal para su consumo como jugo, para preparar refrescantes zumos de naranja, como así lo sugieren los agricultores, a pesar de que la presencia de semillas en los frutos sea un obstáculo para su comercialización, pues parece haber “importantes” razones para rechazar las naranjas con huesos.
¿Tú por qué crees que no se vende, que no tienen salida en el mercado las naranjas antiguas?
Porque tienen huesos. Y no los quiere la gente, y mira que es buena para los resfriados y para todo. Es mejor zumo que la otra.
¿Que las nuevas?
Sí, ¡dónde va a parar!. Lo que pasa es que es muy chica, no es tan gorda como las nuevas. Son más medianas y después que es más mediana que tiene muchísimo hueso. Y la gente pues no… Se las llevan para zumo mucha gente. Mi hija se las come y toma zumo de ese.
Antonio Pérez, Almonte
En este contexto de las prácticas que inducen la mejora en las especies frutales, según condiciones culturales, nos encontramos con la paradoja de que nuestra nueva forma de relacionarnos con la naturaleza, particularmente las actuales exigencias con los frutos cultivados, hace que su mayor capacidad para reproducirse y propagarse, su mecanismo adaptativo para conseguir la continuación de la especie y proporcionar variabilidad genética, sea el estigma del fruto. Las semillas, donde el material genético guarda el secreto adaptativo, se han convertido en una especie de mancha para las naranjas y otros frutos, escondiéndose detrás de este valor construido no hace muchos años un ámbito de poder y control que nos es difícil percibir, pues a medida que acabamos demandando más frutos sin semillas (ya sean frutales como hortícolas), se refuerza la dependencia del cultivador hacia la industria.
¡"Ufff"! Es lo que tienen, que tienen más huesos que la mar. Hay naranjas que tienen más huesos que otras, no sé por qué. Tiene a lo mejor, qué sé yo, tiene que tener, cuántos cascos tiene que tener la naranja, por lo menos siete u ocho... más... y cada casco tiene a lo mejor tres o cuatro huesos. Hay algunas que tienen más pipas que otras, más.... más.
José Espina, Almonte
Pero ahora nos ocupamos de describir las semillas que sí poseen las naranjas locales. El número es variable, con unas ocho semillas en las naranjas chinas frente a la media de diez unidades en las naranjas imperiales. Son de un color crema y con vellosidades en la parte externa o testa, como se demoniza en agronomía.
Esta naranja tiene hueso [naranja imperial]. Te voy a partir una para que veas que tiene hueso. La de la china no lo puedes pasar ni el cuchillo de los huesos que tiene...
José Martín, Almonte

Llegados a este punto podemos hacer algunas consideraciones sobre características más subjetivas de estos frutos autóctonos, como es su sabor. Parece que de nuevo puede haber cierto contraste entre ambas variedades, siendo más dulce la imperial y algo más ácida la china o del país, factor que es apreciado por algunos como idóneo para zumos.
Después se diferencia... por ejemplo, un naranjo imperial lo ves tú y ves un chino y no lo notas.
¿Son iguales?
Iguales. Tú ves y dices: «pues este naranjo es chino», pero ahora no sabes si es imperial o no es imperial. Entonces la fruta sí, ya probando la fruta sí. Porque el imperial es dulce, tonto, como se suele decir. Y el otro no, el otro es más agrio, es agrio.
José Espina, Almonte
La acidez de las naranjas o su contenido en ácido cítrico depende, entre otros factores, de la madurez del fruto y las temperaturas. Cuando los frutos maduran bien entrado el invierno son más ácidos. A partir de ahí, a medida que se retrasa su recolección y aumentan las temperaturas, el fruto va perdiendo la acidez. Por eso las naranjas recolectadas de febrero en adelante están más dulces. Según los informantes, cuando la gente compra naranjas locales para zumos, donde se busca cierto equilibrio entre dulzor y acidez, no muestran preferencias por la variedad china o del país, sino que gustan de las dos.
Sí las vendo, pero para zumo [naranjas chinas e imperiales]. Muchas mujeres las procuran para zumo.
¿Pero también son para comer, no?
Sí, lo mismo, nada más que… Ésas son de comer, nada más que como ahora las otras son más gordas y van de otra forma pues se piden para comer. Por eso yo [las locales] las crío más que nada para zumo. Y este año ni para zumo. Este año ni las he cogido, sólo las que se ha comido mí hija. Porque estoy pensando en que lo voy a cortar también para meterle de esas chiquititas que se venden mejor.
Antonio Pérez, Almonte
En naranjas cuyo principal uso puede ser la elaboración de zumos frescos, como podría ocurrir con la naranja china y la imperial, la presencia de huesos no debería constituir nunca motivo para rechazar estas variedades locales. Resulta sencillo imaginar el proceso en que las semillas quedarán bloqueadas en el filtro del exprimidor junto con el resto de la pulpa, no suponiendo ningún obstáculo para preparado final.
Ecología de los cítricos
Los cítricos en general aceptan condiciones edáficas muy diferentes, comportándose bien incluso en suelos pedregosos y pobres, pero no van bien en plantinales y zonas encharcadizas debido a su sensibilidad a la concentración salina. Ya hemos comentado cómo en Doñana abunda este tipo de terrenos y cómo se han desarrollado técnicas agrícolas para superar estas barreras. Al indagar sobre los requerimientos edáficos de los cítricos en Doñana, nos topamos con este asunto y vemos oportuno mostrar cómo uno de los informantes clave nos ofrecía información al respecto.
Las tierras para los limones, para el naranjo agrio en este caso, o para el limonero, ¿cuál es la mejor tierra?
La mejor tierra, pues ¡yo qué sé! Teniendo beneficio o lo que sea… ya te dije el otro día, te lo dije el otro día…
Tierras que no se emplantinen.
Hoy no se emplantinan las tierras. Hoy no se diferencian las arenas malas podridas, que ésas eran arenas malas, que no criaban nada más que eucaliptos. Y hoy no se diferencian, porque es que le hacen un lomo tan hermoso y lo plantas arriba del lomo… en el verano tiene mucha agua, mucho abono, ¿sabes? Y en el invierno se emplantinaban y después cuando llegaba el verano se secaban [los árboles], porque no valían las tierras, pero como hoy en el verano se echa mucho costo [insumos] y mucha agua, pues ahí se diferencian. Siempre las tierras buenas son las tierras buenas, de barro, siempre se ha dicho que donde va un barro fuerte no van las arenas. Con que hoy, allí hay hectáreas y hectáreas que está de regadío todo eso. Eso le llamamos nosotros Los Montes. Todo eso está hoy aparcelado, todo a la gente joven [entregaron terrenos a jóvenes colonos], ¡no se la van a dar a los viejos! Eso es tontería, pero a esos que les han dado las parcelas tienen unos olivares horrorosos [de saludables] y unos limoneros y unos naranjales… horrorosos. Por eso te digo, que hoy parece que no se diferencian las tierras, pero que siempre el barro es barro, porque el barro no se emplantina, y tú pon un olivo en un barro y no le pasa nada… Pero antes no se criaba en las arenas plantinosas esas nada, no se criaba, se perdían hasta los eucaliptos, pero fíjate tú…
Diego Rodríguez, Villamanrique

El resultado es que, tanto en el barro que predomina en las zonas periurbanas de Villamanrique e Hinojos, como en los arenales de Almonte, los cítricos consiguen un comportamiento adecuado que no parece limitarlos. En el caso de los naranjo, si atendemos a la vigorosidad de los ejemplares encontrados y conociendo que son árboles francos o reproducidos por semillas, no están injertados, podríamos asegurar con argumentos empíricos que el naranjo local demuestra buena adaptación a las condiciones edáficas de Doñana. Los árboles que hemos caracterizado tienen más de 50 años, son altos, esbeltos, de gran productividad, frondosos. De haber sufrido cualquier tipo de amenaza externa a lo largo de sus vidas parecen haberla superado con éxito. Además, su buena propagación a través de semillas, aunque sea lenta, disminuye la posibilidad de transmisión de enfermedades víricas por los injertos, tan frecuentes en los naranjos.
¿Por qué el naranjo suele ahondar?
Dependiendo de la tierra que tenga. ¿Tú no ves los que tengo yo ahora allí? [terreno franco-arcilloso]. Allí sí ahonda. Y mira que es bajo, porque aquello es muy bajo también, pero allí ahonda más porque es terreno más fuerte. (...) [Cuando] es arena, en la arena no ahonda mucho, siempre está encimita de la tierra.
Antonio Pérez, Almonte
La elevada salinidad o la mayor capacidad de filtración que caracteriza las arenas no parece ser un impedimento para el desarrollo de esos árboles y así se describe desde el conocimiento local.
¿Y qué terreno es más bueno para la naranja, para la china y la imperial o... no es muy exigente el naranjo o...?
Hombre, el terreno bueno siempre... ese bajo que está ahí [tierra arenosa en la parte baja de la finca] es una tierra maravillosa para el naranjo. Aquí también se cría, aquí en el barro también se cría pero...
¿Y el de allí cuál es la tierra?
Aquella es tierra loja, tierra suave, eso es, y tiene el barro más hondo, tiene el barro más hondo. Aquí también se cría y a lo mejor dura el naranjo aquí más que allí, porque allí antes le entra la enfermedad del honguillo, ¿sabes lo que es honguillo?, una enfermedad que le entra en la raíz de pasmo, producida por la humedad y entonces el naranjo...
Antonio Pérez, Almonte
El cultivo de cítricos en suelos arenosos también es relacionado desde la etnociencia con la calidad de la naranja y su cáscara, de manera que en terrenos arenosos, donde el agua se interpreta que es “más fina”, la naranja es más dulce, y en terrenos arcillosos el dulzor de la naranja disminuye.
Y la tierra más fina, cuanto más fina la tierra, menos cáscara tiene.
¿Más fina qué es? ¿La tierra más fina qué quiere decir?
Arena. No es la que pega. La tierra que pega no, la que es igual que la de la playa. El naranjo cuanto más gorda sea la arena mejor, más dulce es la naranja y mejor, porque el agua es más fina. El agua de las tierras que son de arena es más fina. El agua que hay en las tierras que se pegan es más basta. El agua fina es más dulce que el agua basta.
Y la naranja, ¿qué se considera mejor, cuando tiene la cáscara más gorda?
Cuando tiene menos cáscara. Tiene más jugo, más zumo.
¿Por qué?
Hombre, es que si tiene un dedo de cáscara todo eso menos tiene de zumo ¿no? La naranja, la chiquitita no la quieren, y las gordas gordas tampoco, porque se creen que tienen más cáscara… Y tienen más cáscara, las gordas tienen más cáscara que las otras. Por eso no sabemos cómo entender a la gente. A cada uno hay que darle lo que pide.
Antonio Pérez, Almonte

Esta relación está también documentada en la agronomía, como establece Agustí, afirmando que en terrenos arenosos los frutos son de corteza fina, más jugosos, aunque de zumo menos rico en sólidos solubles y menos ácidos, con la consecuencia de ser menos resistentes al manipulado y transporte que los procedentes de árboles cultivados en suelos arcillosos (AGUSTÍ, 2003:89). También las arenas parecen exaltar la precocidad de las cosechas.
Según la agronomía el rango de adaptación de los cítricos está entre los 44° N y 41° S, concentrados en regiones subtropicales, y pueden desarrollarse bien con temperaturas entre los 0 y 5 °C (AGUSTÍ, 2004:320). Este mismo autor señala cómo la altitud es un factor limitante, hecho que se ha podido constatar en nuestro otro estudio sobre frutales autóctonos, observando la escasa presencia de cítricos, especialmente el naranjo, en la sierra de Huelva, El valor idóneo está, recordemos el supuesto origen de los cítricos en las montañas del sur de China, entre los 500 y 600 m de altitud (AGUSTÍ, 2004:320).
Como se explica desde la agronomía, parece que los cítricos deberían desarrollar cierta sensibilidad en esta desembocadura del Guadalquivir, al nivel del mar y donde el clima presente (mediterráneo con influencias oceánicas) da lugar a unas temperaturas que podrían perjudicar las necesidades fisiológicas de esta especie. Los vientos son considerados el factor abiótico más importante en la producción de daños y lesiones sobre frutos y partes vegetativas de los frutales y, como señala Agustí, en los campos próximos a la costa los vientos húmedos y cargados de sales dañan seriamente las hojas de, entre otros frutales, los cítricos, deshidratándolas total o parcialmente y debilitando el frutal (AGUSTÍ, 2003:68). A esto refieren los agricultores cuando hablan de los friales y las heladas de finales de invierno y principio de primavera que causan descensos bruscos de las temperaturas que afecta a las necesidades térmicas más estables de los naranjos y los limoneros.
Al limón le ataca mucho, y al naranjo también, estos vientos que vienen de ahí del Sahara, lo hace polvo. Cuando caen esas gotitas de arena, unos vientos que vienen de ahí y los dejan casi secos… eso es lo que peor le veo yo.
¿Cuándo suelen soplar esos vientos?
Los vientos pues soplan cuando caen las heladas gordas esas, unos vientos malos que vienen de ahí del Sahara, de los moros estos… y eso seca casi el árbol.
Qué es ¿un viendo frío o un viento cálido?
Una helada, pero es con el viento ese, ¿comprendes? Porque la helada sin viento no hace daño. La helada puede ser muy grande que, sin viento, no hace daño. Pero le cae una helada grande de esas negras, como se suele decir, y le toca el viento de ahí del Sahara ese y lo deja seco, que ha habido años que una parte tuve que quitarle todo lo seco porque es que lo deja todo “chiriviscado” [resecado].
¿Eso cuándo suele afectar, por las noches, por el día o cuándo?
Pues eso afecta cuando el viento ese malo, y cae la helada, y una helada y después un viento de ese que se levanta, pues la jode… esas cosas son tiernas, porque ya... el árbol ya está cuajando pero todavía está tierno. Y eso es lo que lo avía.
¿Y qué le pasa al árbol?
Que se empieza a secar… que se seca el ramo entero, el ramo entero se seca. A lo mejor tarda dos o tres días ya en conocerse. En el momento no se conoce, eso no es una granizada. Pero al otro día, o al otro, se conoce…
¿Cuándo es la última vez que tú recuerdes que soplase el viento ese?
Pues hace tres o cuatro años [estamos en el 2007]. Se secaron casi todos los naranjos por arriba, más que todo, los pimpollos.
Claro, que es lo más desprotegido…
Más que todos los pimpollos, árboles grandes que estaban medio secos por arriba, eso es…
¿Y qué tuvisteis que hacerle?, ¿Cortarlo?
Los podo un poco, le quitas todas las porquerías que tiene.
¿Lo mismo le pasó al limón?
Lo mismo, al limón le pasó igual…
¿No es más fuerte que los naranjos?
Al limón le pasa igual, el limón más fuerte es que otras cosas pero si te digo, casi más tierno para la helada que… por eso, el lunario tiene brotes nuevos casi siempre, y los brotes nuevos son los que no maduran nada, ¿comprendes? Por cualquier cosa ya están helados, como los lunarios todas las lunas, va a echar la flor, pues la flor lo echa en lo tierno, en la metía tierna, y esa metía tierna la jode más que dios.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Estos fenómenos pueden ser muy bien las heladas ignoradas en los planes de transformación cuando se plantaron muchos naranjos en la zona y que muchos autores han señalado como las culpables del gran fracaso de los cítricos en Doñana. Los agricultores conocen las propiedades termorreguladores del agua y la emplean para combatir estos fenónemos del clima local.
¿Es fuerte el naranjo, aguanta bien los fríos y los calores?
Sí, pero la helada aquí… como caiga mucha helada no le viene bien. Cuando vienen las heladas lo que hay que hacer es regar mucho.
¿Con el agua no se hielan?
Cuanto más mojadas estén menos se hielan.
Entonces, cuándo vienen los fríos es mejor seguir regando…
Claro, cuanto más mojado esté aguanta más el frío. Y cuando ha hecho heladas grandes el agua de regar se cuajaba y entonces había que labrarla. Pero eso no suele pasar por aquí, eso fue aquel año, eso no es normal. Aquí hace frío nada más que unos pocos días, hace muy poco frío. En el terreno este nuestro sólo hace unos pocos días de frío fuerte y otros pocos de calor fuerte.
Antonio Pérez, Almonte
El limonero y el naranjo son los primeros frutales que abordamos que sean de hoja perenne y cuyos frutos por lo general maduran en invierno, lo que también los hace más sensibles a estas variaciones térmicas. Además, las variedades partenocárpicas de cítricos, como el limonero de Almonte, necesitan mayor estabilidad térmica para lograr un óptimo desarrollo de sus frutos (AGUSTÍ, 2003:108). La temperatura afecta por añadido al aspecto y las características de la corteza del fruto. Cuando desciende el termómetro al llegar el invierno y se inicia la latencia del árbol (a partir de temperaturas inferiores a 13 °C), en los cítricos ocurren procesos fisiológicos que inducen la síntesis de carotenos, y cambia el color de la corteza hacia los tonos de maduración, amarillo en el limón y naranja en la naranja.
La naranja, cuanto más frío más roja se pone. Es fruta de invierno y necesita frío.
Josefa Pérez, Almonte
También al bajar la temperatura se dificulta la respiración de los ácidos orgánicos (sobre todo el ácido cítrico), de modo que se retrasa la pérdida de acidez del zumo y, por tanto, su maduración interna (AGUSTÍ, 2003:151).
¿Cuándo es el tiempo? [de las naranjas para ser consumidas]
Ya pronto, cuando ya empiece a hacer frío ya empiezan a ponerse más maduras porque todavía están muy verdes.
¿Ésas son de la China y del país o de las imperiales?
No, de las del país todavía están verdes. El naranjo, que son del país, ya se están poniendo coloradas. Pero es porque están picadas de la mosca, porque yo no los trato.
Antonio Pérez, Almonte
Otros factores como lluvias intensas durante los meses anteriores a la recolección, que en efecto son frecuentes en los meses de octubre a diciembre en esta zona, reducen por otro lado la acidez libre y el contenido en sólidos solubles totales de zumo en cítricos (AGUSTÍ, 2003:66). Cuando la temperatura vuelve a subir con la llegada de la primavera en adelante la acidez desciende y los colores verdes de la corteza del fruto vuelven a predominar (AGUSTÍ, 2003: 151,321).
Hace tiempo que no se ponen amarillos [los limones en el limoneros lunario en octubre]
Claro, hasta que no le llegue su tiempo no se ponen amarillos.
Pero si echa limones todo el año, se pondrán amarillos siempre ¿no?
Pero aunque no estén amarillos los coge uno. Con que esté gordito ya con otro colorcito, que no estén reverdíos [muy verdes, inmaduros], los coge uno, y eso el caldo es exactamente igual. No porque no esté amarillo no vale. Sí vale, ¿comprendes?
¿Y cuándo se ponen amarillos entonces?
Pues ahora a la par de las naranjas [a partir de diciembre comenzaron a tornarse amarillos].
Que se ponen amarillos una vez al año, nada más, pero el limón está ahí siempre, y tú los coges verdes o amarillos,
Algunos verdes, otros amarillos, pero vamos, ya está gordo el limón y no está amarillo pero ya tiene … No es reverdío, si no está reverdío, ya pintando, pues lo coges y… yo me traje el otro día siete u ocho, verdes, más verdes que el copón, y están más buenos que el copón. Porque tiene mucho caldo. Claro, el limón el que esté echado a la par de la naranja, pues ése se viene a la par de las naranjas, el otro se viene más tarde, y empieza a marquillear… Pero estando gordo…
Diego Rodríguez, Villamanrique
Los microclimas que existen en el área de Doñana pueden estar muy relacionados con los fenómenos de floración y brotación continua observados sobre todo en el limonero y que son propios en cítricos de áreas tropicales con temperaturas óptimas entre 23 y 34 °C. Esta puede ser una de las causas que afecten el comportamiento de los limoneros lunario, que cada luna tiene nuevas brotaciones. Este fenómeno de floración continua es descrito para esta especie en climas suaves, ocurriendo una producción continua de frutos a lo largo del año. Desde el conocimiento local se hace referencia a este fenómeno que ocurre en el limonero usándose el apelativo de lunario, describiéndose así el aspecto cíclico de su producción (como cíclico es el movimiento lunar). Teniendo esto en consideración, dicho comportamiento también se relaciona con una práctica muy específica:
El limón ten en cuenta que ni es lunario ni deja de ser lunario. Como se le vaya quitando la cosecha, esmera la flor que dé. O sea, el limón que dé ahora mismo la cosecha… una luna, porque los limones son lunares, una luna, otra luna, y resulta que cría una cosecha en la que no se le ha quitado limón ninguno y ya no da la flor.
Para que el limón continúe echando hay que irle quitando.
Hay que irle quitando.
Y así se consigue que esté todo el año entre el azahar y el limón.
Está el limón descargado, el azahar vive. En el momento en que está cargado el limón pues todo el azahar se va cayendo. El naranjo ya es diferente, pero el limón hay que irle quitando limones, y venga, y venga... y así es lunario. Si no, al otro año no te da ninguna.
Venancio Cano, Hinojos
Es fácil imaginar que al madurar los limones en cualquier época del año sería esperable encontrar limones amarillos (color asociado a la madurez del limón) en cualquier tiempo. No ocurre así, pues no tienen la temperatura suficiente. Como antes señalábamos, el descenso de temperatura es un factor muy importante para que los frutos adquieran la tonalidad amarilla esperada. Con la floración continua los frutos tienen un comportamiento especial y sin estar amarillos, que es la norma para conocer su madurez, pueden ser consumidos cuando son verdes sin perjuicio de los sentidos, siempre que no estén inmaduros.
Había también que no eran lunarios.
¿Y el fruto era distinto?
El mismo, el fruto el mismo. El limón es el mismo, nada más que el árbol echaba nada más que una cosecha, como el naranjo. El limón que había aquí antes era lo mismo que el naranjo, echa nada más que la fruta una vez y ése no, ése está cargado de frutas, unas más gordas, otras más chicas y flores, y azahar que tiene que tener, todas las lunas echan flor.
Manuel Escobar, Villamanrique
Un fenómeno de este tipo que la agronomía explica como respuesta ecológica del frutal al clima templado y constante es explicado de esta manera tan singular por el conocimiento local. Cuando la floración continua se observa en otros cítricos como las naranjas, muy abundantes en la zona, hemos percibido que ocurre una transacción de estas propiedades, construidas exclusivamente en torno al limonero, hacia este otro cítrico.
¿Limonero?, sí he tenido un limonero.
¿Qué tipo de limón?
Pues un limón que era lunario. Pero no lo tuve aquí, lo tuve en una casita que tenemos nosotros en El Rocío y en el corral había un naranjo guachintón y el limón al otro lado.
¿Pero el limón era de una variedad antigua o era de vivero?
Era antiguo, de vivero, se compró, pero era lunario. Y el naranjo se polinizaba con el limón. Y salía el limón hecho cascos, muy dificultoso. El naranjo se convirtió también en lunario, se transformó [se ríe]. Como estaba junto con el limón…
¿Le daba flor y naranjas todo el año?
Daba flor todo el año el naranjo. Tenía naranjas maduras y naranjas así de chicas. Estaban muy juntos y se polinizó.
Manuel Acosta, Almonte
Hay que tener en cuenta que este fenómeno de brotación continua no ocurre con todos los limoneros, sino sólo con aquéllos lunarios, lo que serían propiedades asociadas a una determinada variedad, que va más allá del manejo y las condiciones climáticas. Los agricultores siempre dicen que como sus limones lunarios no los hay mejores, a pesar de que, al darse una constante competencia energética en el árbol entre las flores y frutos en sus diferentes estados fenológicos, los frutos tienen algunas limitaciones de tamaño con respecto a los limoneros de brotación anual.
Tú sabías que era un lunario y tú querías un lunario, ¿no? Porque hay otros limones que no sean…
Que no son lunarios, echan lo mismo que la naranja. Echa un año que se carga, y son gordos, son muy gordos, más gordos que los lunarios que te digo. Porque los lunarios casi siempre están cargados, pero ése no carga nada más que una vez al año, y lo echan más gordos… en fin, según. Pero el lunario es mejor.
Y eso va echando flores todos los meses…
Va echando flores cada luna y cada luna le va cuajando la que puede… Ya te digo, si está muy cargado de limón echa menos, y si está descargado pues agarran más.
Diego Rodríguez, Villamanrique
La brotación continua ha de controlarse con una permanente recolección de frutos para aliviar esta carga al árbol que además suele ser bastante alta, pues los árboles adultos que hemos localizado tenían alta productividad. Estos dos factores de alta productividad durante todo el año los convierte en muy susceptibles de ser objeto de relaciones sociales, a través de las transacciones que ocurren dentro de la economía moral. Producen continuamente frutos que forzosamente hay que ir retirando y que se van regalando a familiares y amigos.
¿Y cuántos kilos de limones echa al año, más o menos?
Muchos, muchos.
¿Veinte kilos?
Más, más de cuarenta, eso echa más de… dos o tres cajas.
Tú le vas cogiendo limones durante todo el año...
Ya te digo, esa que es prima de ésta [su mujer] dice: «tráeme unos poquitos de limones». Y yo le traigo una bolsa de limones, porque me sobran limones y se los traigo. Y otro que va allí al cercado, «voy a coger dos o tres limones para la mujer», y lo coge también.
¿Y aquí Lola [su mujer] cada cuánto tiempo los pide?
Lola no gasta mucho. Ahora es cuando está gastando más (…), pero no es muy amante ella del limón, cada 15 o 20 días le traigo diez o 12 limones y con eso se avía.
Diego Rodríguez, Villamanrique

Si los limones locales maduran a lo largo de todo el año, en el caso de las naranjas locales, la fecha de inicio de maduración se podría establecer alrededor de diciembre y enero, pudiéndose prolongar hasta mayo, fecha cuando comienzan a madurar los primeros prunoideos de este estudio como los damascos. El naranjo chino suele ser más temprano que el imperial, pero durante el trabajo de campo algunos agricultores nos han ofrecido frutos del imperial en los meses de noviembre, cuando las naranjas todavía estaban verdes. Es tan dulce, que su sabor no se ve perjudicado.
Lo que pasa es que aquél como es dulce se puede comer ya, ¿te haces cargo?
¿Cuál, el imperial es más dulce?
Claro, ése se puede comer desde que esté verde.
¿Aunque esté verde?
Aunque esté verde.
¿Pero la china no?
La china no. Tienes que esperar para comerlo, para decir «naranja rica... », por lo menos hasta febrero. ¿Ves el naranjo ese chino que está ahí, ves las naranjas que tiene? Que tiene unas naranjas buenísimas...
¿Ésas todavía no están, no?
No.
Queda un mes... bueno no, ahora vamos a entrar en noviembre... quedan dos meses...
Exactamente, ésas noviembre y diciembre... le quedan todavía dos meses para poderse quitar, para comer, sí. Pero para febrero es... eso está bueno para enero o para febrero. Para febrero está...
José Espina, Almonte
El largo ciclo de los frutos en los naranjos, no siendo continuo como el limón, hace que se mezclen con las flores en los meses de abril y mayo, e incluso con frutos en sus estados iniciales de desarrollo. La aparición del azahar suele darse en el mes de abril, aunque los blancos botones florales se pueden reconocer desde mediados de enero, cuando ya se están diferenciando.
¿Y la naranja es un cultivo muy largo, no? El árbol está cargado de naranjas casi todo el año…
Sí, desde abril hasta febrero.
¿Y si no está cargado de flores?
Se lleva por lo menos cerca de diez meses con las naranjas encima.
¿Y eso hace que sufra mucho el árbol?
No, porque eso es natural suyo. Claro, cuanto más tiempo la tenga, la naranja, más sufre el árbol, eso está visto. Cuanto más pronto la quites se refresca y…está mejor.
Antonio Pérez, Almonte

¿Y cuándo sale la flor del naranjo, el azahar?
La flor del azahar sale en enero, bueno, sale en enero la pelotita, lo que es la pelotita, la bolita chiquitita esa, desde que es... en enero ya empieza a salir la criíta y si te fijas bien lo primero que te presenta es la pelotita que es el azahar. Ahora no sale el azahar en enero, esa pelotita se va creciendo, creciendo, creciendo y cuando es como una bolita abre la flor, y esa es la naranjita.
Pues entonces está dando azahar a la vez que fruta ¿no?
La naranja china es muy tardía [como es tardía coincide fruta y flor].
¿Las últimas naranjas de la china e imperiales cuándo se cogen?
Las primeras de la china empieza... también depende del terreno. Hay terrenos que son más... se adelanta la fruta más que otra. Siendo la misma variedad a lo mejor un árbol está aquí y tiene la fruta más temprana que aquel que está allí a lo mejor un mes o dos, nada más que la mijita esa que está retirada ¿por qué?
¿Por el tipo de tierra?
Exactamente, es más dulce, le pasa igual que a la uva. Hay viñas que a lo mejor aquí tienen una graduación y a lo mejor de aquí a allí pues varía.
José Espina, Almonte
De cualquier forma, al ser naranjos de producción tardía, la época de maduración suele estar acompañada de temperaturas más benignas que ayudan además a reducir su amargor, aumentando su dulzor y su adecuación a las preferencias humanas por lo dulce, como se puede recordar del caso del limonero.

Una ventaja que tienen los naranjos locales, tanto el chino como el imperial, es que al ser más tardíos que las naranjas comerciales, pueden dejarse los frutos hasta abril y mayo, cuando las naranjas comerciales ya empiezan a escasear. En esta fecha sus frutos guardan todavía una excelente calidad.
¿Y duran más que las nuevas? Una vez cogidas del árbol ¿duran más las antiguas que las modernas?
No, eso viene a ser una cosa igual. Lo que sí duran más en el árbol. Nosotros las hemos cogido para últimos de mayo ya. Porque eso es muy tardío, aquel terreno mío es muy tardío. Y las cogíamos cuando ya la gente [los demás comerciantes] no tenía naranjas, entonces vendíamos nosotros las naranjas. Incluso un año vendimos un camión de naranjas. Ya a última hora que no había naranjas vendimos un camión de naranjas.
Porque ¿las naranjas normalmente cuándo se recogen?
Ya mismo, en cuanto que llegue diciembre ya se están cogiendo.
¿Hasta cuándo?
Pues hasta febrero...
¿Y hasta mayo estuvo cogiendo en su campo?
Sí, estuve hasta mayo. Ya de mayo para adelante empieza a picarse y ya se viene…ya se la come el árbol. Ya en vez de comer la naranja del árbol es al revés, el árbol come de la naranja.
Antonio Pérez, Almonte
Esta idea de que la naranja, cuando pasa su fecha, come del árbol, es una idea muy generalizada y presente en los agricultores, y un consejo que siempre nos daban cuando hablábamos de las naranjas. Puedes estirar un poco su fecha de recolección, pero hay un momento en que es perjudicial para el árbol y éste comienza a tomar energías de la naranja y las naranjas pierden todo su valor. Desde la agronomía este fenómeno puede explicarse por el aumento de actividad radical relacionado con la salida del periodo de latencia en los frutales, que está relacionado procesos fisiológicos, entre ellos la producción de hormonas, que hacen que el fruto comience a consumir el ácido cítrico que tiene.
Otro motivo para no retrasar más de lo oportuno la cosecha es que con el calor aumenta la actividad de la mosca de la fruta y la probabilidad de encontrar frutos picados o dañados.
Entonces, las últimas naranjas ¿cuándo se recogen?
Las últimas naranjas se pueden recoger a lo mejor, para recogerlas... en abril, porque llegando a mayo... un naranjo a lo mejor lo ves en mayo a primeros de mayo lo ves cargado y a lo mejor la semana que viene las tienes todas en el suelo, porque la mosca se las come todas.
José Espina, Almonte
La productividad de los naranjos locales, tanto el chino o del país como el imperial, es muy alta. Como se muestra en la imagen siguiente, lo normal es encontrar la copa de estos árboles cargados de naranjitas redondas, destacando sobre el frondoso verde.
Y eso pues todos los años echaba, se ponía bueno de naranjas. Allí salían ya [en octubre] porque allí salían más tempranas. Salían de ya hasta mayo cogiendo naranjas allí. Todos los días una caja. Cuando mi padre lo partió entre todos los hermanos, porque todos queríamos tener allí, pues cada uno en su pedazo empezó a ararlo, a no ararlo y… se estropeó. Las que más aguantaron fueron las mías, las que me tocaron a mí, porque allí había un cachito que se araba, porque era más alto y se podía arar y ése fue el que me tocó a mí.
Antonio Pérez, Almonte
La mayoría de agricultores coincide en lo negativo que es dejar la cosecha en el árbol, sin recogerla, pues con ello aumenta la probabilidad de aparición de vecería en el naranjo de manera que, después de una buena temporada, la siguiente la producción de frutos disminuya considerablemente.

¿Y producen mucho, dan muchas naranjas?
Sí, el naranjo, el naranjo es un árbol que "uffff", el naranjo chino ese que tenemos nosotros ahí eso daba, qué sé yo 5000 ó 6000 naranjas, eso era horroroso, eso es…
¿Y eso antes sí se consumía más, no?
Sí, antes sí, antes que no había las variedades que hay hoy de...
¿Y esos son más buenos, los nuevos?
Eso es igual, que los que estamos hablando de las plantas de las sandías y de todo... ya han venido esos híbridos no sé de dónde... y... ya pues la gente le da más...
¿Prefieren esos?
Exactamente, y el naranjo chino pues tuvo una época en que sí. Ya te dije el otro día que... venía gente de aquí, borriqueros a cargar cargas de naranjas para llevarlas a... ¡qué sé yo! A Bormujos o a Sevilla.
Jose Espina, Almonte
A diferencia del limonero, el naranjo es más sensible al habitual estrés hídrico que acompaña al verano en Doñana, debido también a la concentración de la producción en una sola cosecha, la cual puede incluso prolongarse durante tres meses. Esta circunstancia se ha relacionado con una práctica determinada que afecta a la localización en finca de los naranjos. Como son árboles muy exigentes en agua, más que los prunoideos y mucho más que los perales y manzanos, existe la costumbre de plantar los naranjos para el consumo de casa cerca de los puntos de agua en las fincas, como pozos y albercas. A pesar del predominio del cultivo en secano, gracias al alto nivel freático que ha sido característico en la zona (y que ya se está reduciendo en alto grado), era frecuente construir un pocito gracias a la facilidad de alcanzar el agua con poco esfuerzo, a pocos metros de la superficie. El agua, atrayente tanto de vegetales como humanos, atraía hacia sí al naranjo, que con su gran porte daba cobijo en su sombra a las gentes que hacían alguna faena alrededor del pozo. El punto de agua concentraba parte de la actividad agraria y el descanso también, por lo que un naranjo cerca nunca venía mal.
Y una cosa que ha dicho antes… ¿por qué se ponían los naranjos junto a los pozos?
V.: Para regarlos, porque el naranjo siempre ha tenido que tener agua...
Pero si había un pozo es porque se regaba cualquier parte de la finca…
G: Normalmente casi todas las fincas tenían su pocito... para regar cualquier cosa o para el avío, de un metro y pico de diámetro... Por aquí ha estado el agua muy cerca [en Villamanrique].
V.: Aquí había una era y trillaban ahí, y tenían su pocito, lo que pasa es que lo han agrandado.
G: Si alguna vez pasas por un naranjo verás que estará siempre al lado de un pozo. Se ponían para sombra… Tenía su por qué.
Vicente González y Gregorio González, Villamanrique
Manejo del suelo y riego
En los cítricos locales se describe un manejo semejante al de los demás frutales en lo que refiere a la forma de tener preparado el suelo cuando se cultivan árboles. Si acaso el limonero tiene una condición particular al moverse en el rango de suelos tan urbanizados como los patios y corrales, donde ha de ser suficientemente astuto para optimizar la poca superficie que se le deja (en los mejores casos un posible arriate donde el suelo asoma rodeado de piso cementado), hasta los terrenos más naturalizados de huertas y cercados, donde su comportamiento ha de ser el mismo que el del resto de cultivos que dominen la superficie.
Cuando se tienen cítricos en las huertas o predios, se practican labores comunes para oxigenar la tierra y quitar la cobertura que pueda hacer competencia al frutal en época de estío, incorporando al mismo tiempo algo de materia orgánica a la tierra. El conocimiento local recopilado en la zona sobre los naranjos en particular aconseja no labrar la tierra o cavarla (cuando se hace a mano) en la temporada de florecimiento, cuando están presentes las flores. Como se ha desarrollado más arriba, justamente es en esta fecha cuando maduran las naranjas, sirviendo la floración como referente para sancionar una práctica. No se ha de labrar en la época de maduración de las frutas porque el árbol las tiras, describen los agricultores. Durante el resto del año unas cavadas o un pase superficial al terreno nunca le hacen mal al naranjo.
Porque nosotros teníamos un naranjal muy bueno. El mejor que había en todos estos contornos, ahí en Los Reyes [zona suroeste de Almonte]. Lo compró mi padre y como nosotros éramos muchos pues lo labrábamos…. Porque es un terreno que no se puede labrar con las bestias ni con tractores ni nada, porque tiene la raíz muy encimita. Es un terreno de tojo, un terreno muy húmedo. Vamos, que iba la reguera corriendo todo el año. No ahora, sino antes.
¿Y allí es muy buena la tierra para el naranjo?
Sí, sí, tiene mucha humedad.
¿Allí era de secano?
¿No te estás enterando que estaba el agua… que estaba corriendo la reguera? Eso íbamos nosotros todos los domingos a cavarlo. Nosotros éramos seis y mi padre siete. Porque eso en una semana se criaba la hierba otra vez. Lo cavábamos, nada, nada más que dos deditos. Y lo cavábamos todo el naranjal que tenía dos hectáreas y media. Las naranjas estaban que daba bendición de verlas. Y no se cargaba mucho, echaba media cosecha todos los años. Porque nosotros después lo abonábamos. Mi padre iba por una carga de naranjas y para allá llevaba una carga de estiércol.
Antonio Pérez, Almonte
En tiempos pasados, cuando el nivel freático en la zona era casi superficial, los naranjos apenas ahondaban las raíces, de manera que el arado no era muy recomendado para no dañar las raíces superficiales con lo que era suficiente un laboreo ligero para retirar la cubierta vegetal cuando hacía competencia, sobre todo durante el verano.
Los tiempos modernos en la agricultura trajeron a la zona nuevas formas de relación con la tierra, nuevos conocimientos, los cuales a veces entraban en contradicción con el conocimiento vernáculo. Sin despreciar la técnica y el avance en la producción de conocimiento en torno a los cítricos, que gracias a su importancia económica es un campo en agronomía muy estudiado, nos parece oportuno rescatar algunas citas donde se refleja el contacto del conocimiento vernáculo con el experto, en el terreno de los cítricos.
[En una conversación sobre la idoneidad de labrar o no la tierra en naranjos] Digo: «hombre, este hombre está más estudiado que nosotros, nosotros somos unos patanes del campo». Así se lo dije, «nosotros somos unos patanes del campo»… y empecé yo a reírme. Y se apartaron para allá y dice el encargado: «ven para acá», [hacia] unos naranjitos así que eran muy chiquininos. Llevaban ya cuatro años y estaban así [de pequeños], y los otros estaban ya a la altura del otro terreno, que se labraba. Y dice: «esto no se puede labrar, esto se deja tal y como está, con la yerba y todo».
La yerba y todo, que la yerba algunas veces estaba más grande que el naranjo. Me aparté yo para la carretera, allí para el padrón y empecé a reírme y me dice otra vez [el encargado]: «¿por qué te has empezado a reír?», y digo: «porque al año que viene no hay aquí naranjos. Este año no lo laborees, ni le limpies, ni nada. Pues al año que viene no hay aquí naranjos, o si no, para la primavera viene usted para acá a dar una vuelta». Y dice: «no, si yo vengo mucha veces».
Coño, cuando ya empezó a llover, el regajo aquel y la arena aquella, sin labrarla y sin echarle abono y sin hacerle nada, y digo: “viene usted para acá ya por feria, en la primavera, y verás tú el color que tienen los naranjos». Y vendría, porque cuando nosotros fuimos otra vez a limpiarlos dice: «pues llevaba ese hombre razón, se han puesto los naranjos amarillos, amarillos. Digo: «amarillos no, si los dejas, al año que viene están secos todos, se secan todos»
Manuel Escobar, Villamanrique
Además de la labranza de la tierra, las tareas de fertilización con estiércol y ahora con abonos minerales, eran prácticas que realizaban los agricultores con los naranjos locales y siguen haciendo, combinando la tecnología tradicional con los avances agronómicos, procurando conseguir la mayor efectividad posible en el campo. Como fecha indicada se hacía este aporte de nutrientes cuando el frutal comenzaba su ciclo vegetativo, y cuando el campo, después de las lluvias, permitía el acceso para realizar las tareas.
Le echaba el estiércol en cada árbol y después volvía la tierra con azadón. Era la cavada que le hacíamos para enero o ya casi llegando a febrero que es cuando empieza ya a brotar eso. Y eso lo hacíamos nosotros entonces y echábamos abono. Después del estiércol le echábamos abono. Le hacíamos un preparado, de uno que había aquí que era químico [un vecino que distribuía fitosanitarios y hacía sus propios preparados]. Le echaba de toda clase de productos el químico ese y se ponían más verdes y echaban naranjas. Porque el naranjo echa la cosecha arreglado a la fuerza que tenga.
Antonio Pérez, Almonte
¿Con las bestias se araba también, no?
Exactamente, con el medio mundo [el arado de vertedera individual] como hablamos aquel día.
¿Cuántas veces se le mueve la tierra?
Al naranjo hay que darle unos cuantos de hierros... A lo mejor, eso normalmente si le cae un tiempo bueno aguanta más la labor ¿sabes lo que es un tiempo bueno? Que no le llueva.
Porque cuando llueve salen hierbas y se queda la tierra apretada.
Eso es, cuando se le hace a lo mejor una operación de un hierro, un hierro le llamamos nosotros una labor. Lo aramos, por ejemplo, lo aramos y le pasamos la máquina y lo dejamos muy bien preparadito y da la casualidad que al otro día le cae una pepiná de agua, un montón de agua... Ya no has hecho nada, ya no has hecho nada porque ya la tierra no fermenta, ya lo que hace es enfriarse, eso es, ya lo que hace es enfriarse.
Y ahora hay que hacerle otra vez...
A volver otra vez a hacerle eso, claro no se lo va a hacer uno al otro día, ya espera uno a un poquillo de tiempo, pero hay que hacerle otro hierro, le llamamos nosotros otro hierro.
¿Y se le echa otra vez estiércol?
No, ya no, ya no
¿Cuántas veces se le suele echar?
Una vez al año, y no todos los años.
¿Por qué todos los años, qué, se puede quemar?
Porque eso es muy costoso.
Pero podría aguantar, o sea que iría mejor para el árbol.
Claro, claro
¿El estiércol que le echa qué es, de bestia?
De bestia, normalmente nosotros el que le echamos es de bestia, pero vamos que se le puede echar cualquier estiércol de cabra, de... siendo estiércol no tiene... la materia orgánica varía poco ¿no?
Sí, lo que... a mí me habían dicho que el de gallina era muy bueno al principio.
Oh, el de gallina es fuera de serie
¿Pero eso será muy caro no?
El estiércol de gallina es carillo, sí. Muy costoso el estiércol porque por ejemplo, si coges el abono, el abono con un saco de abono a lo mejor con un montón de naranjos y lo haces en un momento. O bien de naranjos o bien de olivos ¿no? Y el estiércol es muy costoso, muy costoso porque necesita muchísima mano de obra, ahora tiene una ventaja que el estiércol pone la fruta mejor que el abono. El abono, como tiene tanta riqueza, se pone muy vicioso el árbol, más rápido y la fruta es más cascarúa, y con el estiércol pone la fruta más fina, la cáscara más fina, eso es.
José Espina, Almonte
Gracias a la observación y la práctica, los agricultores evalúan los efectos del abonado inorgánico y del estercolado. Cuando se aplica estiércol el proceso es descrito como un calentamiento de la tierra, y esta temperatura, este calor, es percibido como necesario para el buen desarrollo del árbol. La aplicación de inorgánicos, como se explicaba arriba, parece inducir al árbol a un comportamiento no deseado, cierta artificialidad, cuando los agricultores observan ventajas en la aplicación de ciertos insumos, como el abonado no orgánico, incorporan este conocimiento a su manejo.

¿Qué estiércol es mejor?
El estiércol, aparte de que tiene mucha materia orgánica, le pone la tierra a otra temperatura, porque si te da... todo lo que coge la raíz del árbol mezclada con estiércol la tierra no se aprieta tanto de fría, se pone un poquito más gofita y tiene otra temperatura más calentita y en invierno pues no se pasman tanto
¿Pasmarse qué es?
Pasmarse es que hay mucho frío, la tierra muy fría y entonces no es lo suyo. Cuando el estiércol alrededor le echamos a lo mejor 5 o 6 esportones [espuertas] a un árbol de esos grande, todo extendidito y la tierra esa que coge todo esa raíz coge otra temperatura.
¿Eso se echa por encima o se remueve la tierra para que coja bien...?
Se remueve, se remueve, bien con los arados, nosotros con los arados, eso es, se liga.
José Espina, Almonte
A diferencia de muchos de los frutales locales que hemos descrito, los cítricos son muy dependientes del agua y el riego, con un complejo ciclo fenológico que demanda gran cantidad de energía y aporte hídrico para mantener sanas sus estructuras de soporte y reproductivas y los numerosos frutos que pasan largo tiempo en el árbol. A pesar de ello desde la agronomía se describen los cítricos como especies capaces de economizar agua y superar periodos prolongaos de sequía, gracias a la anatomía de sus raíces y de sus hojas recubiertas de ceras que controlan la transpiración estomática (AGUSTÍ, 2003: 361).
Habrá muchos casos en los que los informantes nos recuerden cómo se criaban limoneros y naranjos en secano, en arenas, en tierras más arcillosas, pero siempre sin una gota de agua. Hoy en día, cuando las tierras han perdido la humedad de la que siempre han gozado, tanto los limones como los naranjos se han de regar para conseguir frutos de calidad, aunque sean para el consumo de casa. Se tiene constancia del importante decrecimiento del acuífero en los últimos años, sobre todo debido a la nueva agricultura de regadío instaurada en la zona, que puede estar afectando ya a su capacidad para aguantar el secano. A pesar de ello hemos observado cómo en fincas de secano de Almonte los naranjos chino e imperial se desarrollaban sin problemas sin riego, lo que demuestra su buena adaptabilidad. Para contrastar, aquellos informantes con los que hemos trabajado que además de variedades locales cultivan naranjos comerciales también han expresado su parecer sobre las necesidades hídricas de naranjos no locales en las condiciones de Doñana.
Sin agua no se puede criar naranjos, y el limón igual, eso necesita agua. Porque tú, un naranjo que tenga buena carga de naranjas, que sea grande ya, eso necesita todos los días cien litros de agua, los olivos necesitan menos agua, pero el naranjo necesita… y el limón también, el limón es algo más duro, el limón tiran las raíces más… se agarra más al suelo que el naranjo. Además que, cuando va uno a arrancar un naranjo, le cuesta trabajo…
Diego Rodríguez, Villamanrique
Reproducción de los cítricos
En los cítricos locales de Doñana hemos observado dos formas de propagación seguidas por los agricultores: a través de la siembra de semillas y por reproducción asexual, bien mediante injerto. En el limonero la mayoría de agricultores prefieren el injerto sobre patrón de naranjo amargo, a pesar de que el limonero lunario pueda reproducirse por semillas. Por el contrario, la reproducción y propagación de los naranjos locales chino e imperial se hace mayormente de manera sexual, a través de la costumbre de sembrar pipas de naranjas y hacer semilleros para después transplantar las plántulas al terreno definitivo. Sin necesidad de injerto, el nuevo árbol producirá naranjas a los pocos años. Este tipo de propagación sexual era un garante de la diversidad dentro de la especie y ofrece ventajas de cara a la adaptación edáfica.
¿Está injertado? [hablan de una almáciga de naranjos]
M.: No
M.J.: No, ése es de un trozo de otro…
M.: De un sierpes [un chupón].
M.J.: Sí, eso sale muchísimo
¿De los huesos salen?
M.: Del hueso también sale.
M.J.: Sí del hueso salen. Mi padre todos los naranjos que tenía no era ninguno injertado ni nada, eran todos sembrados de los semilleros que él hacía. Teníamos unos naranjos grandes que eran los naranjos más grandes que había en el mundo entero, pues lo dedicaba él todos los años a sembrar abajo todos los semilleros. Cogíamos las naranjas, hasta la que se iba picando, y la echábamos en un cubo, a eso me dedicaba yo siempre, se echaba en un cubo y ahora íbamos sacando todos los meollos [la pulpa con las semillas] y lo otro [la cáscara y el resto] lo íbamos tirando y nada más que cogíamos los meollos de dentro para los huesos y eso. Y ahora él tenía un trozo de tierra arreglada, con un poco de estiércol terrizo y ésa se cavaba y el estiércol se introducía todo en la tierra y ahora le daba con el azadón y lo ponía llanito, llanito, y ahora encima le iba echando las pipas y volvía otra vez a echarle otro poquito de estiércol y otra poquita de tierra así rebujada y se regaba.
María Josefa Villarán y Manuel Orihuela, Almonte
En la citricultura actual no se cultivan árboles francos cítricos porque la juvenilidad es muy larga (de cinco a siete y hasta diez años), y además durante este tiempo son muy vigorosos, desarrollan muchas espinas y no florecen (AGUSTÍ, 2003: 331). Pero en los contextos de agricultura tradicional que aquí estudiamos, el conocimiento local no percibe este proceso a largo plazo como inconveniente, siendo habitual la práctica de tener una reserva de árboles, naranjos en este caso, en diferentes estadios que acompañan la finca a lo largo de su vida productiva, para sustituir ejemplares o ampliar el número cuando sea necesario.
Además de estas dos formas más generalizadas, en la cita anterior quedaba patente la viabilidad del estaquillado en los naranjos, aunque no es muy normal, utilizando los chupones que salen en la base de los naranjos. A pesar de ser desaconsejado por la agronomía (AGUSTÍ, 2003: 372), no se ha documentado ningún problema en esta estrategia reproductiva durante el estudio, suponiendo entonces su buena capacidad de enraizamiento y posterior capacidad productiva. Ha habido casos en que los agricultores han descrito esta manera de reproducción como la causante de la aparición del fenómeno de partenocarpia, a través de la idea de que los naranjos que se han reproducido desde otras partes del árbol que no es la semilla darán naranjas sin semillas, sin hueso. Si por el contrario sí procede de la semilla, darán frutos con semilla.
El naranjo, lo mismo. Antiguamente se cogían de las raíces, una raíz que se cortaba arando y brotaba, salía de la raíz una yema y se criaba la yema así. Y entonces cortabas tú la raíz y la plantabas en otro sitio y te salía un árbol. Y sale casi sin hueso. Por eso ha pasado esto de las naranjas no tener hueso ahora, porque se cogían así.
¿Desde la raíz sale la naranja sin hueso?
Muchas salen sin hueso, o con menos huesos. Porque eso no ha nacido del hueso, ha nacido de la raíz.
Antonio Pérez, Almonte
A pesar de estas técnicas locales de reproducción asexual, la mayoría de naranjos locales caracterizados habían sido reproducidos por semilla. Una ventaja es que al ser ejemplares de patrones francos, indirectamente se ha protegido en gran manera la afectación de los cítricos locales por las comunes virosis que afectan a los agrios a través los injertos.
¿Y para plantar un naranjo cómo se prepara la tierra, qué hay que hacerle?
Nada. Hacer un agujero y enterrarlo y ya está.
¿Pero se tiene que mover la tierra mucho o echarle estiércol [antes del proceso]?
Hombre, si le echas estiércol es mejor. Si tienes la tierra y le echas estiércol y lo remueves y después la labras, la aras y después lo plantas pues mejor. Coge la raíz más calado y es mejor.
¿Se suele poner en plantones antes de hacerlo o se coge una vareta…?
No, eso tiene que ser un plantón. Bien metido en una maceta. Ahora se meten en macetas y no pierde criada [ofrece más seguridad]. Se mete en la tierra [después]. Pero antiguamente no, antiguamente se echaba en el suelo la naranja y se hacía.
Eso dicen que se espachurraba la naranja y se le quitaba…
No, con las cáscara y todo, se echaba todo. Se enterraba. Tiene que estar en un terreno húmedo, muy húmedo para eso. Nosotros teníamos una almáciga.
Antonio Pérez, Almonte
El proceso de sembrar las semillas en los cítricos es algo diferente al de los prunoideos y otros frutales que hemos visto por ahora. Toda la información que hemos obtenido sugiere que no es aconsejable separar las semillas de la pulpa, como sí ocurre con muchos otros frutales, para prevenir quizá una deshidratación no deseada de la semilla. El mecanismo evolutivo de los frutos con hueso ha sido generar un tejido carnoso alrededor de la semilla que atraiga al animal, lo coma y digiera el fruto y más tarde dispersar la semilla. Parece que los cítricos, con su amargor característico, no hubiesen desarrollado este mismo mecanismo para ser atraídos por animales que ingieran sus frutos. Sea como fuere, unos aconsejan separar los gajos individualmente y después plantarlos y otros, como arriba indicaba, enterrar directamente todo el fruto en el suelo a no mucha profundidad. La parte esencial de este proceso es que no hay que dejar secar las semillas.
La naranja se achuchaba así y salían los cascos… y eso es lo que se echaba. Lo que nunca se echaba era la cáscara porque la cáscara pudría la semillas, porque lo otro se pudre pero la cáscara se mantiene ahí podrida.
María Josefa Villarán, Almonte
Las semillas de naranjos locales chino e imperial que alcancen el suelo o se hayan enterrado intencionadamente tienen gran capacidad de germinar, según las descripciones de los agricultores, contribuyendo al fomento de la biodiversidad. En el epígrafe anterior veíamos que una vez que las temperaturas aumentan, el naranjo comienza a procesar el ácido cítrico de los frutos, que se vuelven más dulces, resolviéndose quizá la duda anterior y haciéndose más asequibles los frutos para que sean digeridos por animales.
La naranja normalmente nace en mayo, en la luna de mayo, en cuanto que cae la naranja del árbol al suelo.
¿Que ahí es ya cuando están las naranjas que ya el árbol no da más?
Exactamente. Esa naranja nace cuando se cae al suelo, se trabaja, se entierra, para arriba y para abajo y nace. Ahora, si fuéramos a ir para allá verás tú cómo tiene que haber naranjitos allí nacidos.
Naranjitos pequeños, porque de todas las pipas suelen salir ¿no?
Exactamente, el naranjo sí nace.
Entonces en mayo cojo y pongo la almáciga ¿no?
Eso es, y ahora se riega. Nacen naranjitos, nacen, nacen, nacen, van creciendo...
José Espina, Almonte
Con estos testimonios queda patente la capacidad de germinar de los naranjos, si bien se maneja siempre la alternativa de coger los frutos y sembrarlos en semilleros o almácigas para controlar mejor el proceso y evitar tener plántulas nuevas a los pies del naranjo que puedan estorbar las labores, el manejo o incluso hacer competencia al progenitor. El proceso para preparar la almáciga de cítricos, comúnmente en naranjos, es el mismo que para las hortícolas. Serán las preferencias individuales de cómo cuidar una almáciga lo que determine la práctica, y no la especie a propagar.
Eso se echa una almáciga lo mismo que las tomateras. Por ejemplo se coge la naranja y de abajo de un naranjo se cogen 40 ó 50 ó 100 naranjas más o menos, depende de la almáciga que quieras echar, y se echa en una caldera o algo [cualquier recipiente que funcione como maceta grande]. Se echa también estiércol, igual que el tomate, y se espachurra la naranja entre medio del estiércol y se le echa otra tunda de tierra por encima con estiércol.
¿Y se va mezclando, sí?
Exactamente.
Pero directamente después de haberlo espachurrado… ¿no se deja secar ni nada de eso?
No, no, no. Con todo el caldo y toda la carne...
Que no se saca pepita por pepita, ¿no?
No, no, no, el naranjo no. Y después cuando ya se siembra pues, de vez en cuando, se echa un rieguecito, un rieguecito...
¿Cada dos o tres días?
Eso es, se va echando un rieguecito según como se vea la tierra
¿En qué época se hace eso? ¿Ahora después cuando se recoge ya la última cosecha?
Eso se echa normalmente para la primavera, cuando ya la naranja... los últimos... Porque el hueso de la naranja nace en mayo, en mayo.
¿Y cuánto tarda en salir el hueso?
Por lo menos un mes, las naranjas como tienen un proceso largo… En abril se puede echar la almáciga y ya para mayo nace, nace para mayo y ya pues eso, regando, regando, regando va el arbolito cada vez más grandecito ¿no? más grandecito...
José Espina, Almonte
Cuando los naranjos comienzan a producir, se ha documentado la práctica de quitarle las naranjas de las dos primeras cosechas, para que el árbol no gaste energía en desarrollar los frutos y se dedique a fortalecer sus estructuras de soporte. Esta especie de raleo masivo, en los primeros años productivos quizá se deba a que estos naranjos entren en producción muy pronto, con lo que se intenta ayudar al árbol a dedicar sus energías a lograr una buena estructura de soporte, raíces, tronco y ramas, antes que malgastarla en producir los primeros frutos.
Cuando finalmente se decide transplantar los naranjos en terreno definitivo, si se han cultivado en almáciga o en vivero y no en el terreno directamente como también ocurre algunas veces, el manejo tradicional aconseja darle unos pases a la tierra con el arado, tierra que usualmente ya habrá recibido aporte de nutrientes como estiércol, normalmente a finales de invierno.
Posteriormente se marca un cuadro de plantación bastante amplio, de ocho a diez metros, ya que tanto el naranjo chino como el imperial suelen ser árboles de gran desarrollo y necesitarán espacio para no hacerse competencia. El transplante es bien descrito en la siguiente cita. Se utilizan algunos palos o gavillas de hierro como guías que ayudarán a conducir al árbol joven hacia la vertical. La época de transplante suele ser el otoño, antes de que lleguen los fríos y las lluvias, aunque si se extreman los cuidados, se puede hacer durante todo el invierno. También hay quienes aconsejan hacerlo en primavera siempre que hayan pasado las heladas y no se avecine el calor.
Se prepara, la tierra se ponía preparadita y una vez que esté preparadita pues...
Pero, ¿cómo se prepara, qué se le hace?
Se coge por ejemplo el tractor y se deja limpita.
¿Qué hierros son los que se usan?
Los arados, y estaban las máquinas para peinar la tierra, se deja bien puestecita, muy bien preparada. Después se marquillea, se le pone los tientos como yo te he dicho y al tiento va después el naranjito. Se pone derechito, para un lado y para otro se le deja la marquilla que quieras. Unos le dan cuatro metros de árbol a árbol, otros le dan más, otros menos. Si el naranjo es de este del país que es el chino, para dejarlo para el chino hay que darle más marquilla, porque...
Porque se ponen más grandes.
Eso es, son naranjos grandísimos, así que hay naranjos que da miedo verlo. Yo tengo allí abajo uno que está desmochado172172Poda intensa de despunte en la parte superior para evitar el desarrollo vertical. Ese tendría más del doble por ahí para arriba. Le tengo yo las ramas cortadas, ese naranjo era bastante más grande y llegaba al suelo. Eso era un naranjo grandísimo y como ése teníamos nosotros ahí un montón, entonces claro, necesitan más marquilla. Ése tenía unos diez metros en cuadro. Ahora, si lo quieres dejar para guashington por ejemplo como éste, pues no se le da tanta marquilla, porque este naranjo no es tan vicioso, eso es. Como máximo como aquel que está allí, ¿ves? Entonces se le da menos marquilla
¿Y el imperial igual?
El imperial igual que aquél. Eso es igual que el chino, igual, que tiene que tener más marquilla para poder vivir.
José Espina, Almonte

Aun existiendo un gran corpus de conocimiento en torno al injerto de cítricos, pues el naranjo ha sido un cultivo presente y la mayoría de los agricultores ha trabajado con esta especie, los naranjos locales no acostumbraban a injertarse, ya que la reproducción se hacía mayormente por semilla. La amplia destreza que los agricultores mostraban con el delicado injerto en cítricos, donde predomina el injerto en yema, se ha adquirido con la propagación del limonero o sobre la base de variedades comerciales de naranjas introducidas en la zona y que se injertaban bien en naranjo agrio o naranjos chinos o imperial.
En el caso del limonero, como hemos dicho, en Doñana siempre se aconseja injertarlo sobre patrón de naranjo amargo. Pocas veces se hace mención a la utilización de naranjo chino o imperial, quizá por su escasa distribución en la actualidad o porque verdaderamente el naranjo amargo sea el más adecuado de todos los cítricos para servir de portainjerto al limonero, ya que también es utilizado con las variedades modernas que han llegado a la zona. A pesar de que en la citricultura moderna ya no se utiliza el patrón de naranjo, éste sigue teniendo gran prestigio entre los agricultores de la zona de Doñana, y hay quienes hacen planteras o almácigas de naranjitos de esta variedad.
Yo no he tenido limón nunca, hasta ahora cuando ése. Y ése el pie no es de limón, es de un naranjo agrio. Que también se planta en limón y después se injerta en dulce, ¿comprendes? [refiere al patrón de limonero para cítricos dulces]. Pero el naranjo agrio es muy fuerte, es de lo más fuerte que hay, por eso se pone el agrio y después se vuelve a poner en dulce. (…) Porque es que duraban más, tienen más duración, el limón en agrio, para las enfermedades y para todo es más… Por eso te digo, el naranjo agrio es más duro que el otro bastante, por eso los padres son todos agrios.
Diego Rodríguez, Villamanrique
La plantera de semillas de naranjos agrios se hace como en el resto de cítricos, descrito más arriba. Cuando la nueva planta tiene la consistencia suficiente (se espera a que tenga unos dos años) se puede injertar.
(…) De los huesos, esos agrios que hay por las calles, eso se cogen las naranjas, se destripan y se echan en una plantel., Nacen y ahora allí en la misma plantera, si quieres, se puede injertar, en la misma plantera, y cuando te lo pongas tú, pues ya va injertado. Pero hay quien planta el naranjo solo y después, cuando está agarrado allí, pues lo vuelve a injertar… en el sitio. Pero hoy la mayoría se injerta en la plantera, apenas es como un dedo chico, así, o más delgado si te digo.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Y ahí tengo una plantera de naranjos,
Naranjos… ¿y eso que es que los va a poner usted por la finca?
Sí, por la finca aquí y en otro pedazo que tengo ahí que le dicen El Llano, que eché una plantera y nacieron muchos, y ahora planté y eché este año chiquininos… de naranjas.
Vicente González, Villamanrique
Curiosamente este mantenedor de variedades locales en Villamanrique nos comentaba cómo el vivero de naranjos que estaba criando procedía de huesos de semillas de naranjos amargos obtenidas en Sevilla, cuando es fácil ver que en esta localidad también hay naranjos agrios en las calles. Cualquiera que sea la procedencia, este tipo de prácticas tradicionales permite al agricultor disponer de material vegetal para reproducir o sustituir ejemplares sin tener que adquirirlos en una semillería o un vivero. Este tipo de estrategias ayuda a conservar el conocimiento (de la siembra, cuidado y del injerto) y aseguran el control del proceso agrícola en manos de los agricultores, como siempre ha sido, disminuyendo también la necesidad de capital para adquirir este tipo de material.
¿Y qué naranjos son, qué tipos de naranjas?
Son agrios, son agrios.
¿Son agrios y luego los injerta?
Sí, luego los injertas. Éstos son mondarinas y dos o tres naranjos de ahí.
¿Y el simiente lo ha cogido usted?
Yo cogí la semiente en Sevilla y eché las naranjas, los que son los huesos y se ha liado a nacer huesos de esos y digo «pues la voy a replantar aquí», por lo menos para aprovecharlo.
¿Y en qué variedad de naranjas los injertas?
Naranjas de esas de guachi,... o navelina de esas, hay muchos tipos de naranjas.
Vicente González, Villamanrique

Una vez que está el naranjo amargo en el terreno definitivo se procede al injerto, en este caso, con la variedad local de limonero. Cuando el patrón tiene de dos a tres años se procede al injerto. El que más se practica es el de yema173173Recordemos que la información sobre injertos se desarrolla en el primer capítulo de frutales, el del damasco. y en un lugar próximo al suelo. Cuando el injerto ha agarrado se corta el tallo del portainjerto inmediatamente después de la yema. En agronomía esto es denominado arrasado y en Doñana se ha descrito como despunte. El injerto de púa también se ha documentado en los limoneros sobre patrón de naranjo amargo, aunque hay que esperar que el patrón tenga más edad y más grosor.
Esto se despunta. El naranjo agrio este se despunta para que no tire más, para que la savia vaya toda al injerto, y eso ya está parado ahí, completamente parado. Eso es un palo ahí solamente para amarrar el injerto, para que no se caiga, porque los vientos te lo derriban, porque eso son cosas que todavía no están apoderadas, y los primeros años… peor, a lo mejor a los dos años o los tres está ya a lo mejor echando flores, con naranjas, como se le suele decir, y entonces le cortas esto, aquí, muy a raíz, y se lo quitas, el palo este es el agrio
¿Qué lo cortas justo donde ha salido el injerto?
Eso es, justito, a los dos o tres años hace así, se cierra todo y se hace todo un cuerpo. Ya este corte que tú le das, a este palo aquí, ese corte a los dos o tres años empieza a crecer, a crecer y ya se cierra todo, y ya no notas tú si es agrio o es sin agrio, pero el palo de abajo es agrio, la madres es agria.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Una vez que el limonero se desarrolla desde la yema injertada y el nuevo árbol se va formando, sólo queda la formación de la cruz, que varía según las preferencias del agricultor, pues hay algunos que la hacen a escasos 50 cm del suelo y otros mucho más alta, a la altura del pecho, a casi metro y medio de altura más o menos. En los años posteriores comenzará a producir flores y frutos.
Y yo lo que hago es esto. Dejo criar el injerto hasta que tiene esta altura, por ejemplo, y aquí le parto la savia y ahora empieza a echar los… y tiene la cruz alta.
¿Y ése puede ir echando ya limones o no?
Ése hasta los tres o cuatro años no echa limones, te puede echar a lo mejor a los dos años un limoncillo, o unas florecillas, pero ya más cargadete de limón por lo menos hasta los tres o cuatro años no echa…
¿Y el limón de dónde lo cogiste tú?
El limón lo cogí yo de una huertecita que hay ahí a la revuelta esa [en la ronda de circunvalación]. Enfrente de las casas nuevas que están haciendo, de ahí lo cogí. Ese hombre ha muerto ya.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Para elegir adecuadamente la sección a injertar en el limonero progenitor, los agricultores utilizan un marcador que sirve de control para conocer que el ramo es óptimo: la presencia de espinas en el ramo. El brote idóneo para injertar o desde el cual extraer las yemas no debe tener espinas, lo que les indica la edad del brote (normalmente no más de dos años).
Y, por ejemplo, ¿qué rama se elige o qué ramita se elige para injertar?
M.J.: La más tierna, la más nueva que tenga y que no tiene puya, no tiene que tener puya. (…) Puya es las lancetas que tiene. Que no tiene que tener, como tenga no pega. Tiene que estar simplemente sin puya.
María Josefa Villarán, Almonte

Otro indicador para observar la edad de un brote en los limoneros lunarios es la forma del brote. Cuando es joven, el perímetro del brote describe una circunferencia, pero cuando sobrepasa los dos años ya no es adecuado porque la circunferencia va adquiriendo vértices de tal forma que un corte transversal del ramo podría tener la forma aproximada de una estrella de cuatro puntas (a esto algunos le dicen cuadrar, como se verá en la cita siguiente). Estas irregularidades en la corteza provocan por un lado que la yema sea más difícil de separar y dificultan por otro el correcto acople de las dos partes.
¿Y qué tipo de vareta es la que tú le coges al limón, cuál es la mejor vareta?
Vareta… El otro día le quité yo una al mío que era estupenda para injertar. Una vareta que esté un poquito hecha, del año tiene que ser, de dos años no vale. No es lo mismo que el olivo, el olivo para injertar en espiga tiene que ser de dos años, la del año no vale, y eso es al revés. Pero si está una mijita cuajada, redondita, porque hay varas que se cuadran mucho, no sirven para injertar.
Entonces coges la vara, que esté además pegada al troncón adentro, ¿no?
Una vara al padre, se le quita lo bueno, por razón natural lo más redondo que hay es lo de abajo, pero la primera de abajo no vale, tiene que ser de la segunda para arriba. Se corta un trozo así, que esté más redondo, porque los jodidos mientras más para adelante, más cuadrados salen, salen más cuadrados, y lo cuadrado eso no ajusta bien en el injerto.
Y ahora tú le buscas una yemita, la cortas y se la pones.
Una yema que veas tú… «pues mira ésta…», y lo injertas. De las yemas mejores que estén.
Y le injertas una yema sólo, ¿no?
Una o… hay veces que se le ponen dos. De esa manera no se pierde tan pronto. Eso salen todas, que se suele decir.
Diego Rodríguez, Villamanrique
La época para realizar los injertos de cítricos suele ser finales del verano y otoño, cuando la temperatura garantiza que el cambium está óptimo para asegurar la unión del injerto y además es lo bastante baja como para impedir la brotación de la yema, concentrando el esfuerzo en unir las partes y dejando la yema descansar. El tipo de injerto de yema que se utiliza es el de escudete. De todas formas, hay quienes también realizan el injerto en yema en primavera, argumentando que el árbol tiene más fuerza en esta época.
¿Cuándo es la época para hacer los injertos, [del limón]?
Pues en marzo o por ahí…
¿Si se hace en invierno no es bueno? Porque las heladas…
Cuando se retiran las heladas para marzo o por ahí, entonces… y salen… como que es el tiempo de brotar, pues casi no pierden paso, brotan más pronto y se agarran más ligero… Eso lo da todo la primavera…
Diego Rodríguez, Villamanrique
Poda
La poda en los cítricos sigue por lo general el canon de la mayoría de frutales. La poda de formación suele conducir a la configuración del árbol con tres ramas primarias, que se suele hacer tanto para los naranjos como para los limoneros. Una vez desarrollado el árbol, tienen mayor protagonismo las podas de fructificación y renovación, más presentes en los limoneros que en los naranjos chino e imperial, de los cuales hemos encontrado muchos ejemplos de árboles apenas recibían alguna poda, creciendo los frutales a su antojo.
La forma la da el limón solamente, porque como está entre un olivo y otro olivo, pues él busca la salida para arriba pero, vamos, que el limón ya te he dicho, meterse con ellos no se debe uno meterse demasiado.
¿Y qué hay que hacerle de poda al limón…?
Pues quitarle lo seco, y alguna metida adentro, pero al limón mucho no se le puede tocar. Hombre, lo seco no sirve para nada, porque se reseca… Pero el limón no se puede uno meter mucho con ellos, lo mismo que con el naranjo, es casi igual, la poda del naranjo es para quitarle las ramas que están metidas adentro, quitarle lo seco, clarearle un poquito, para que no… las maderas para que no arrastren, cosas de esas, pero el naranjo debe estar por arriba cerrado completamente.
¿Y el limón igual?
El limón no tanto, pero el naranjo sí, el limón es más duro.
No tiene que estar todo cerrado
Eso es debido al sol, para que no se careteen las palancas del naranjo, porque con el sol se pela y cuando hace sol se caretean las palancas.
Diego Rodríguez, Villamanrique

La vigorosidad que induce el naranjo amargo al limonero y también la que de por sí tienen aquéllos ejemplares francos, que no están injertados, exige mayor atención con la poda, pues los lunarios tienen mucha fuerza a la hora de producir ramos, ramas y, sobre todo, chupones, los cuales impiden el crecimiento de la falda del árbol o parte baja de la copa, donde se concentra la producción de limones.
¿Y los limoneros también los podas…?
M.: También se limpia.
M.J.: Se limpia, se limpia, claro. Todos los años o así se limpia por dentro.
¿Todos los años?
M.: Todos los años se le da, porque echa mucha vareta, y esas varetas hay que quitárselas porque las varetas se comen al limonero y las varetas del olivo se comen al olivo. Si no se quita no echa falda. Falda es rostro174174En este caso el rostro refiere a la parte inmediatamente encima de la falda, en el ecuador de la copa del árbol, en su diámetro parte más ancho. para abajo, entonces la vareta se lo come y al no echar falda no echa fruta. Hay que quitarlo.
Manuel Orihuela y María Josefa Villarán, Almonte
Tanto los limoneros injertados en naranjo agrio como los que son de árboles francos muestran bastante tendencia a emitir chupones en la base del tronco. Estos brotes se oponen a la estética de los árboles cultivados del campo y roban la energía del frutal, sobre todo en los naranjos amargos, que tanto vigor tienen.
Y los chupones hay que quitárselos desde chicos, el que no te guste, ahora que las faldas van creciendo. Esas metidas van creciendo para arriba, las metidas que echan así, pero una vara es así [muy larga], sale por arriba del naranjo.
¿Y eso para qué lo tiene el limón?
Pues porque lo echa por la fuerza que tiene. Si no tiene fuerza no lo echa, si hay fuerza y hay abono y agua, y él tiene fuerza, lo echa. Y eso no sirve para nada, es para quitarlo. Lo endeble es lo que tiene que tirar para arriba, no una vara gorda ni nada de eso, eso lo que hace es un chupón y es comerse el árbol. Se lo vas quitando.
¿Con el almocafre, con el hacha, con la tijera…?
Eso con las manos mismo. Si tiene puya pues con el pie, y le das. En el año hay que dar dos o tres repasos, porque en todas las palancas [ramas primarias, que suelen ser tres] le salen varetas, y hay que quitárselas.
¿Y hay algunas épocas en las que eche más chupones que en otras, o no?
Hombre claro, en la primavera echan más, en el invierno no echan, cuando se para el árbol… Los árboles se paran todos, y se paran con los fríos y con las heladas, que es cuado se paran, por eso la mejor desmaroja que se hace es más para adelante, no es ahora [finales de octubre], porque ahora todavía hay savia en los olivos, por ejemplo. El naranjo es igual, el naranjo no se poda hasta que no echa flores y ya tiene naranjitas, por ejemplo, está recomendado podarlo, y siempre se lleva uno podando muchas naranjas para adelante, pero como esté cargado le viene bien, ahora como estén como este año, que tienen muy poquillas, pues hay que estar mirando… «¿Ésta cómo la corto si tiene unas naranjas?, pues las podo de otro lado, le quito de otro lado».
¿Y cómo es eso de que los árboles se paran, a qué te refieres con eso?
Que se paran, que ya dejan de echar metidas y de brotar.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Como ocurre en esta cita muchas veces se dice que a los naranjos y los limoneros “no se les toca”, no haciendo mucho hincapié en procurar podas excesivas, como a veces eran recomendados desde otros ámbitos del conocimiento, porque se tiene de ellos cierta idea de árboles recios y no enfocados a la productividad. Se podría argumentar que cuando estos árboles en teoría menos domesticados se integran en agroecosistemas donde predomina el cultivo de algún otro frutal, la idea de regular con el manejo el desarrollo de todos los árboles se generaliza, ocurriendo algo así como que la finca cambia la esencia de la especie, convirtiéndola en domesticada y necesitada de cuidados. Cuando por ejemplo los limoneros, propios del ámbito doméstico, se llevan al cercado, se podan, se sulfatan, se riegan, etc. De otro modo, cuando siguen estando fuera del agroecosistema, la percepción del frutal sigue conservando la practicidad que limita el contacto a la recolección puntual de frutos. Cuando los limoneros estaban en los patios y corrales, espacio doméstico entre lo agrario y lo natural, recibían entonces limitados cuidados, pues uno no se preparaba para hacer una poda, pero sí se cortaban algunas ramillas.
¿Y los limoneros que estaban en los patios se podaban también o no? ¿A los limones que estaban en los corrales?
Hay quien los podaba y hay quien no le toca en su vida para nada. El Vázquez ese tiene un limón a la entrada y a eso no le toca para nada, no le quita ni lo seco, y eso echa más limones que el copón, por eso te digo que el limón mucha maña no necesita. Tú lo dejas que eche limones por todos lados.
Diego Rodríguez, Villamanrique

¿Cuándo se podan los naranjos?
Los naranjos se podan todo el tiempo, no le pasa nada.
¿Y cuándo los podas normalmente en tu campo?
Yo, cuando puedo. Este año no los he podado.
Antonio Pérez, Almonte
Desde el conocimiento local se perciben los naranjos, por ejemplo, opuestos al olivo, por tener este gran capacidad de cicatrizar y regenerar tejido después de la poda. Como las emblemáticas y mediterráneas encinas, los naranjos locales parecen sufrir del mismo modo con los procesos de talas masivas y de estructuras gruesas y primarias, que tanta merma están haciendo de cara a su mantenimiento. Por eso siempre recomiendan, si se quiere que el árbol dure, hacer una poda muy ligera.
Era uno de los naranjos más grandes que había por aquí [naranjo chino]. Tenía un troncón que no lo abarcaba uno así [y hace el gesto de abarcarlo con los brazos].
¿Y lo has quitado?
Está el troncón todavía allí porque se secó, porque el naranjo es muy malo para hacerle esto que está aquí ¿lo ves? cortarle ramas. ¿Tú ves el olivo? Al olivo se le hace perrerías y no le pasa nada.
No sufre, pero éste sí.
Esto sí le sale gangrena y, ¿tú no ves? Esa seca le llega a la raíz. El naranjo es muy delicado para... Se muere todo. Y eso lo cogí yo y lo injerté en clementina y...
José Espina, Almonte
Esta poda leve se suele hacer con instrumental ligero, como tijeras y alguna vez que otra el hacha, pero siempre sin hacer mucho daño al frutal.
M.: Se lo dije a Pedro: «Pedro, si esto fuera mío, yo no le tocaba». Con las tijeras [le malaconsejaban], porque el serrucho no era bueno, con las tijeras, en las ramas. Todas las ramas así en unas pocas de ramas, para que soltara el caldo, y digo: «¡corta el caldo que es la sabia del naranjo!». Al otro año las mandarinas que echaban no valían y estaba el naranjo cada vez peor.
P: Digo yo, «Tomaso, si tú te haces unas pocas de rajas aquí, ¿qué te pasa?».
M.: Coño pues eso es lo que yo le dije, digo: «como yo…»
P: ¿Qué te pasa a ti?
M.: Como yo le dije a Pedro: «hágase usted una raja aquí así, a ver la savia que usted tiene dónde se va».
P: Pues te mueres, igual le pasa al árbol, si tú le quitas la savia se muere.
Manuel Escobar y Pedro Hinojero, Villamanrique
La poda en el naranjo ya se ha visto puede realizarse en cualquier momento del año. Teniendo en cuenta que, al contrario que muchos otros frutales, no tiene un período de latencia marcado y siempre desarrolla importante actividad – recordemos que el invierno coincide con el inicio de maduración de sus frutos-, el conocimiento local entiende que no hay por qué atender al reposo del árbol para hacer la poda.
¿La poda cuándo se hace de los naranjos?
El naranjo es un árbol que se puede podar siempre. El naranjo no es como otros árboles que lo sienten, como por ejemplo el peral, que te pones liado ahora con él y lo siente mucho, pero el naranjo no, si lo aseas bien aseadito, no...
¿Qué se le hace al naranjo?
Pues, si está muy apretado, clarearlo. Se le quitan ramas, se clarea un poco...
¿Y la poda es diferente en los antiguos que en los nuevos? Porque, por ejemplo, los de la china o el imperial son tan grandes...
Clarearlo y asearlo.
¿Y cuándo se suele hacer, después de recoger la fruta?
Exactamente
Pero tienes que tener cuidado que ya puede tener flor ¿no?
No, eso no sufre, lo que pierdes es cosecha para el año siguiente. Si el árbol este año va a venir cargado pues no se le da mucha limpia.
José Espina, Almonte
Desde la agronomía se aconseja que la poda de los árboles adultos se realice en primavera, tras la recolección, una vez el peligro de frío haya desaparecido (ZARAGOZA et al., 1997). Retrasar su ejecución a la época de plena floración no presenta ningún inconveniente, ya que la eliminación de unas flores favorece el cuajado de las que quedan y la cosecha no se ve afectada. El conocimiento local en Doñana aconseja lo mismo.
¿Y cuándo se suele hacer [la poda], después de recoger la fruta?
Exactamente.
Pero tienes que tener cuidado que ya puede tener flor ¿no?, ¿o eso da igual?
No, eso no sufre. Si el árbol este año va a venir cargado pues no se le da mucha limpia.
José Espina, Almonte
Este agricultor, cuando nos comentaba este aspecto de la poda, nos recordaba lo bonito que se ponía el suelo al caer los azahares y adornar de suave blanco el áspero marrón de la tierra. Una imagen parecida nos han dibujado los agricultores en la Sierra de Huelva, en Galaroza, cuando antiguamente se hacía una poda ligera de los brotes interiores en los pereros y perales locales, que muchas veces coincidía con la época de floración y se teñían también los suelos de blanco.
En el ámbito de la innovación y creatividad en la práctica agraria tradicional, tuvimos también la oportunidad de observar cómo uno de los agricultores más ancianos que cultivaba naranjos en Villamanrique había diseñado una herramienta particular para deshacerse de los restos de poda en su naranjal. Con algunas variedades locales ya casi perdidas entre una gran densidad de naranjos no autóctonos, había construido un horno de adobe de casi un metro de diámetro, estirado hacia la vertical, con una boca en la parte inferior por donde se introducían los restos de ramas, varetas y cualquier tipo de material orgánico procedente de sus naranjos para después quemarlos. Una vez quemados, la ceniza la usaba para fertilizar el huerto. Así nos lo contaba su vecino:
Para que no se quemaran los naranjos, claro eso es para eso, eso se hace en los naranjales espesos así, cuando los naranjos eran ya muy grandes, y ya eso pues lo quemabas todo, y lo hizo y ahora poco a poco le echaba el forraje por lo alto, con el bieldo, le daba a una puerta que tiene abajo y le daba candela…
Diego Rodríguez, Villamanrique
Cultivos asociados
La asociación de naranjos variedades chino e imperial y limoneros autóctonos con otras especies frutales y hortícolas integradas en el mismo sistema agrícola tradicional se puede observar en muchos predios, pero se necesitan estudios complejos para demostrar las interconexiones a nivel vertical y horizontal con el resto de elementos en el ecosistema. Tuvimos sin embargo acceso a una forma particular en que los naranjos se relacionaban con otros cultivos que también aparecen recogidos en estos capítulos. Nos referimos a las calabazas y las cidras, en concreto ciertas variedades trepadoras, que se suelen sembrar cerca de los altos troncos de los naranjos, de manera que una de las funciones más reconocidas es la de servir de sostén o tutor para estas cucurbitáceas. Esta práctica tradicional era fácilmente reconocible por cuando uno observaba los troncones de los naranjos recorridos por lianas verdes de cuyos extremos colgaban grandes decoraciones que añadían color a los tonos naranja de los frutos de este cítrico.
Las sembré [las calabazas] el año pasado, las sembré en un naranjo, que de aquí veo yo arriba del naranjo una mijita seco. Allí en aquel, te lo tapa la higuera. Arriba del naranjo, ¿no hay unas matitas secas? Pues esas son las matas que se han quedado ahí, y estaban las calabazas colgando como si fueran bombillas.
Se enredó por todo el naranjo, y después como... cuando echó la calabaza, como la calabaza tenía peso pues en vez de salir el gollete doblado, pues salió derecho. Alguna salió derecho, derecho así. Ahí la tengo en casa, si quieres te doy un día una, pero son del año pasado ¿eh?
José Espina, Almonte
Plagas y enfermedades
La historia de la salud de los cítricos en España está marcada por dos grandes incidentes. El primero fue la aparición del hongo Phytophtora spp a finales del XIX, que hizo sustituir el extendido patrón de naranjo dulce por el naranjo amargo. Posteriormente a mediados del XX los cítricos se vieron afectados por la tristeza, un virus que se propagaba sobre todo a través de injertos y de pulgones, y que afectó a gran número de cítricos, obligando al estado a intervenir y sustituyéndose el patrón de naranjo amargo, susceptible a este virus, por otros como el citrange.
Las plagas más importantes en cítricos son los ácaros, pulgones o áfidos, mosca blanca, mosca mediterránea, cóccidos como el piojo rojo y el cotonet (AGUSTÍ, 2003). Enfermedades como las citadas anteriormente, viriasis asociadas a los injertos y parasitación por hongos, tampoco son extrañas. Al ser una zona de importante cultivo de cítricos, en Doñana no será difícil por lo tanto encontrarnos con estos agentes afectando a los naranjos locales.
El naranjo chino y el imperial se describen con cierta sensibilidad a los ácaros, el pulgón y la mosca mediterránea (Ceratitis capitata).
Aquí se ha conocido la mosca… y tampoco tanta mosca como hay ahora, que se carga todos los árboles y todo lo que hay en un momento… aquí no se han conocido tantas enfermedades como hay ahora, que es lo que yo digo, y ese bichito dice que viene del Brasil… con los miles de kilómetros que hay de aquí al Brasil…Y tiene infectado a todo el mundo… vamos que tienes un limón y un naranjo en el corral y le afecta igual, al limón le ataca también más que Dios…
Diego Rodríguez, Villamanrique
En lo que respecta a los cóccidos, los informantes describen la afectación por el denominado piojo de San José y el piojo rojo, pero que no llegan a causar graves problemas.
Sí, eso es... eso es una enfermedad que hay que se le riza la hoja mucho y no sé por qué será eso y le echan unos mejunjes... También tienen el piojo de San José.
¿Y eso qué es?
Un piojo que hay que le llaman el piojo de San José.
¿Y qué le hace?
Lo seca.
¿Sí? ¿Y qué sale por San José y por eso le llaman así?
Exactamente, no se si tú te has fijado allí a la vera del portal ¿no está un árbol allí cortado que viene retoñeciendo?
Sí.
Pues ése tenía mucho piojo de San José y lo tuve que cortar porque se secaba.
¿Y qué es, un bichito negro o algo así que va por el tronco?
No, no, es un bicho, es una queresa [huevecillos]. Deja queresa allí ese piojo... y después cuando llega su tiempo pues de ahí come la queresa, del árbol y se lo come. Eso es.
José Espina, Almonte

De consecuencias parecidas a los pulgones, los cóccidos chupan la savia del árbol y lo debilitan, dejando también unas manchas rojitas en los frutos. Por otro lado el pulgón también come de la savia del naranjo produciendo una melaza, donde frecuentemente se instala el hongo negrilla. Cuando se propagan son fácilmente observados en los brotes nuevos y en las hojas (sobre todo en el envés) en las que provocan un enrollamiento característico. Los informantes, de todas formas, no muestran mucha preocupación por éstos.
No has visto un bichito que le da a los naranjos…un bichito coloradito que es como una liendre, y eso se come toda la metida, porque eso se reproduce una barbaridad, tú curas con cualquier veneno, los matas pero esa paloma cagará tanto bichito de eso que no es que lo apures, que se aburre la gente y no lo apura nadie...
Diego Rodríguez, Villamanrique
En el limonero se describen las mismas afecciones que en los naranjos comúnmente por cóccidos como cochinillas y el piojo rojo y también por pulgones o mangla.
¿Y al limón también le ataca o no?
No, la mosca al limón no, al limón el que le ataca es el piojo rojo, mucho, y hay que curarlo, dos veces al año. Hay que curarlo con veneno fuerte.
Ah, también con veneno.
Sí, el jodido ese tiene una cura para agosto y otra para … pues hace un mes [noviembre] cuando se curó otra vez….
¿Cómo es el piojo rojo, el bicho?
El piojo rojo es como una cosa que es… como se ve bien es con una lupa, es muy chiquitito. Eso está pegado en la naranja, un redondelito coloradito, como si fueran pecas, todo pecosas, y eso se corre una barbaridad.
¿Qué es lo que le hace al limón…?
Pues ¿qué le va a hacer?, que va tirando de eso… [de la savia] y eso con una lupa se ven como moscas de grandes. Se ven que van andando y parece que están muertos allí, que están pegados, le haces así con la uña y los despegas. Que yo cualquier día me hago con una lupa de ésas, porque eso no vale tanto, y por lo menos ve si le hace efecto lo que le echa uno o no, que yo creo que le habrá hecho efecto porque yo el año pasado tenía un poquito de piojo rojo, y lo curé también, pero fuera de tiempo y a lo mejor… pero este año parece que veo menos, veo algunas pero menos.
Y eso, ¿cuándo tú ves un limón que tiene piojo rojo?, ¿Qué es lo que ves tú a primera vista, aparte de las motitas, de las pequitas, como tú has dicho?, ¿Qué le ves al limón?, ¿Que madura antes, que se pone seco... Que se cae…?
No, al limón no le pasa nada porque tenga piojo rojo, lo malo es la venta, es lo peor que tiene, la venta, ¿comprendes? Va tirando de la cáscara del limón pero lo peor que tiene es la venta, que si tú en una huerta lo dejas sin curar y sin nada y le entra el piojo rojo ése, a todas, se ponen feas.
Feas de aspecto, ¿no?
Eso no lo quiere nadie, lo primero que la gente lo saben que son bichos, y eso más que todo. Además que te las cae y las deja más chica, las deja caer al suelo.
Diego Rodríguez, Villamanrique

Ciertos tratamientos tradicionales preventivos de plagas en los frutales cítricos, como la aplicación de cal viva disuelta en agua sobre los troncos, estaban muy extendidos en algunas zonas de Andalucía pero, como establece la cita siguiente, esta costumbre está en desuso. En los ejemplares que hemos caracterizado no se hacía este tipo de práctica ni se recordaba haberla realizado.
Sí, eso también se le ponía cal, pero yo no apruebo eso tampoco. No sé, la cal, para mi opinión, tapa los poros y eso tiene sus poros también. No sé por qué le ponían cal algunos y otros no. Y algunos dicen que no, que no es bueno, y otros lo blanquean, que a los olivos también los blanquean. Los blanqueaban, ya no… Será bueno para los bichos, pero para los poros no, porque un limón o un naranjo o un olivo tiene sus poros para respirar los mismo que respira uno, exactamente igual, y algunos no lo han aprobado de blanquearlo.
Pero ésos en los patios estaban blanqueados algunas veces.
Si, sí, y algunos que lo han blanqueado ya no blanquean más. Lo han aprendido. Para los bichos creo que será bueno, porque la cal es buena para los bichos que se meten en la cáscara, pero vamos, que el naranjo no tiene cáscara para que se amparen los bichos. Es liso y no tiene cáscara para que se amparen los bichos, y le echaban la jodida cal, y no sería bueno, a lo mejor no es malo, pero bueno tampoco.
Diego Rodríguez, Villamanrique
¿Y de los naranjos que plagas hay?
Pues las mismas [que la mayoría de frutales]. La mosca, la mangla… el naranjo tiene un montón de plagas, también de enfermedades. Hay una enfermedad que le entra un bichito que le arruga la hoja, se mete en la cría [el brote nuevo] y ésa es la más mala que ha entrado ahora. Esa ha venido hace poco, antiguamente no había esa plaga, antes no. Antes la mosca sí, había la mosca y la mangla, pero se echaba el producto para la mangla y…
Antonio Pérez, Almonte
Los ataques de la mosca tienen mayor repercusión, pues terminan por provocar la caída del fruto. Tiene muchas generaciones repartidas por todo el año y que van asociadas a diferentes especies frutales según su época de fructificación. En la naranja y el limón suele atacar en otoño e invierno, poniendo los huevos sobre todo en frutos soleados, llegando a provocar la total abscisión de los mismos por el desarrollo de las larvas en su interior, que se alimentan de la pulpa (AGUSTÍ, 2003:256).
Es una mosca preciosa, muy chiquinina, pero como pique las naranjas, ya las puedes tirar, porque se pudren (…) Ésa es la mosca de la naranja, ésa… con todo lo chiquinina que es y lo dañina que es [señala distinguiendo la mosca de la fruta de moscas comunes]. Aquí no se ve tanta mosca. Donde yo más me fijo es por la parte del sol, que es donde más se pone la mosca, y a estos naranjos lo que pasa es eso, que tendrán las raíces primeras dañadas, y por eso se ponen así… por donde más acude es por el lado del sol… puede haber alguna picada, pero aquí no se ve ni una mosca… esto mañana si Dios quiere, como no llueva, pues le voy a echar otra poquita…
Valentín Terrón, Villamanrique
Con respecto al control de plagas asociadas a los cítricos locales se da cierto equilibrio entre prácticas modernas y tradicionales, siempre bajo el criterio de la practicidad. Se aplican fitosanitarios y también se emplean métodos tradicionales como el uso de botellas con soluciones atrayentes y a la vez insecticidas.
Es muy utilizado el método tradicional de solución de agua y vinagre en una botella con perforaciones, para que la mosca entre atraída por el jugo y no pueda salir o muera ahogada. Los agricultores son conscientes del uso indiscriminado de fitosanitarios en el campo, el consecuente desequilibrio entomológico en los agroecosistemas y el gasto innecesario que conlleva cuando con estas prácticas tradicionales el control de la mosca de la fruta puede ser tan eficiente como con los químicos.
Coges una botella de la Coca cola, le haces en la parte de arriba agujeritos pequeñitos y le echas tres partes de agua y una de vinagre, y caen las moscas… vamos… El mosquero, como lo llamo yo, se coloca en enero y hasta que llueva. (…) Ésta es la herencia que nos dejó Felipe González y la Expo del 92. Cuando para la Expo de Sevilla, cuando trajo aquí plantas y la mosca esta, la mosca mediterránea.
¿Y está siendo efectiva la botella o no?
Hombre, aquí cae mucha mosca, mucha, y esto lo único que lleva es vinagre y agua [nos muestra una botella con gran cantidad de moscas muertas en la base]. Todas esas que hay ahí son moscas de naranjas, claro… hombre no van a caer todas, que todas no se mueren ni con el líquido…
¿Eso qué cantidad tiene de vinagre y cuánta de agua?
Pues de agua se pone por aquí [un tercio de botella] y luego se le echa… lo ves todo lo que hay aquí son moscas, y cuando hace calor entran hasta las abejas amarillas esas de la miel, todo entra por ahí…
Entonces usted sobre los productos químicos no tiene muy buen...
Yo no, yo no soy adicto a la química, porque eso es un robo, porque todo el [producto] que sea efectivo, ése lo quitan de enmedio. Empieza que si Medio Ambiente, que no deja el medio ambiente, que si no… Hombre, alguna mosca habrá, porque eso es muy difícil que se mate toda la mosca.
¿Y antes se notaba que había mas bichos que ahora o al revés?
No, antes había menos epidemias que ahora, bastante menos. En la finca donde yo he estado [trabajando], ahí se curaba para la araña roja nada más y se acabó. Pero se tuvieron que aburrir un año, venga producto, venga producto, y vengan miles [de pesetas]… Pero, ¡qué va! Al fin y al cabo tuvo que venir una avioneta y echar unos polvos.
Y usted de su trabajo en el campo ha notado que ahora hay más bichos que antes…
Claro, bastante más… lo mismo que le pasa al campo le pasa a las personas, que hay 200.000 enfermedades que no se han conocido nunca, y eso es de lo mismo. O de la atmósfera, o de los productos, o de las medicinas o de lo que sea… porque eso me lo dijo a mi el perito ese, si no lo ha fumigado usted nunca, no lo fumigue… porque le va a curar por un lado pero por otro lado le va a salir otra, eso es… Lo que pasa también es que está haciendo mucho calor y claro…la epidemia tiene que venir con el calor, porque ya el tiempo que tenemos no es para que haga el calor que está haciendo… habrá sitios donde haya más moscas, otro donde haya menos, mira… la mosca grande que hay ahí, eso va entrando por ahí [por los agujeros de las botellas] ¿no ves todas las de ahí arriba? Ésas son todas moscas de las naranjas… todas.
Pero a algunos no le acaba de convencer mucho, ¿no?
Bueno, qué le vamos a hacer, cada uno es…
Valentín Terrón, Villamanrique

Aquellos que cultivan naranjos de manera más extensiva y ya con variedades nuevas, conservando todavía algunas tradicionales, cuando perciben que el método tradicional no tiene eficacia, no dudan en curar los naranjos con fitosanitarios. Mezclando lo tradicional y lo moderno, añaden a la solución química grandes dosis de azúcar, pues se entiende que con el azúcar la mosca se sentirá mucho más atraída por el veneno.
La que está pintona [va perdiendo el color verde] es que le ha picado la mosca [estamos en octubre] por eso están así algunas, porque le ha tocado la mosca, aunque no se caigan muchas, se caen. El vecino, Juan Vázquez, como está el hombre malote, pues se ha descuidado un poco con la mosca y hay árboles que están todos amarillos amarillos, ¿eh? Y en el suelo tiene una solá175175Superficie del vuelo del árbol cubierta, en este caso, por naranjas. que da miedo, todas picadas de la mosca. Yo cuando vi muchas picadas de la mosca, entonces los curé, y no como otras veces que le he puesto el cacharro con vinagre, y el vinagre aguado y coge muchas moscas, muchas… un veneno que tengo allí que se llama, ¿cómo se llama? Yo lo veo que es más fuerte que otros, y agarré y cogí un poco bien cargadete, una mochila y le eché una almorzá de azúcar, mucha azúcar y ¿sabes tú que se ha cargado la mosca eso? Yo ya lo he hecho dos o tres veces, eso mata más moscas que todo lo que hay… será la pringue esa de la azúcar y se va allí a chupar y caen como moscas, como se suele decir…
Tradicionalmente en forma de tratamiento preventivo y poco específico los naranjos, así como otros frutales, recibían pulverizaciones con soluciones de azufre y cobre. Con relación a la aplicación de este producto en el naranjo, hemos recogido información sobre la manera de organizar esta práctica. En varias ocasiones y más abajo en la recolección se describe cómo la gran altura de los naranjos hacía que cualquier práctica que se desarrollase en la copa de los árboles fuese terreno de hombres. La aplicación de sulfato cúprico para prevenir enfermedades era descrita como aparece a continuación.
Normalmente era trabajo de hombres. Sí, porque primeramente que entonces no se usaba tanto lo de ir las mujeres al campo, nada más que para el sulfato. Con unos cántaros aquí en el cuadril, así, se ponían el cántaro aquí en el cuadril y a lo mejor estaba un hombre sulfatando ahí y el pozo estaba aquí y cuando terminaba la máquina decía «¡caldo!» e iba la mujer con el caldito ahí.
¿Con el agua para mezclar los polvos de cobre?
No, no, ya se había mezclado ya. Ya iba mezclado sí, y le acarreaba el caldo, pero normalmente para estos naranjos tan grandes no venían mujeres, porque también eran escaleras muy grandísimas y las escaleras no podían las mujeres.
José Espina, Almonte
Recolección, uso y aprovechamiento
En los cítricos se practica la recolección con un instrumento que permita el corte del fruto desde el pedúnculo, sin retirar el anillo del fruto (hay que alicatarlos), pues con ello se consigue retardar el proceso de maduración y envejecimiento natural del fruto. Cuando el fruto se va a consumir en casa, en los días siguientes y no hay preocupación por optimizar su capacidad de almacenaje, las naranjas y limones no reciben tanta atención algunas veces, y basta un tironcito del fruto, acompañado de algún giro de muñeca para desprender los frutos.
No, para venderlos hay que alicatarlos, claro, para venderlos hay que alicatarlos, ahora para casa… tengo yo…Como se alicata la naranja y todo, para que no se despezone, al pegar el tirón se despezona, y con los alicates se cogen menos, así se cogen bastante más.
¿Y así no lo quieren para vender?
No, hombre, no lo quieren y además no tiene aguante, porque ya le has arrancado eso y por ahí se puede pudrir.
Diego Rodríguez, Villamanrique

Según hemos observado durante el trabajo de campo, la cantidad de un limonero y varios naranjos por familia es suficiente para abastecer el consumo propio habiendo incluso fruta para el intercambio de excedentes. Son además las variedades locales de cítricos muy productivas y de gran tamaño. La gran dimensión de los naranjos, por ejemplo, a veces hasta de seis metros, obliga al uso de escaleras para recolectar las naranjas. Algunos han descrito cómo en el pasado eran mayormente los hombres quienes hacían este trabajo en una deferencia del patriarcado hacia las mujeres para protegerlas de las de las alturas. Algunos en la actualidad, gracias a la transferencia de conocimientos desde los nuevos sistemas de cultivo y recolección de naranjo en intensivo en la zona, recogen las naranjas con tijeritas para no dañar la zona de inserción del pedúnculo, cortándolo a ras del cáliz, porque es por ahí por donde “comienzan a pudrirse” las naranjas, prolongando la vida del fruto.
¿Esto qué son? ¿Tijeras para coger las naranjitas, no?
Claro, porque ahora se despezona toda, y al despezonarse pues se pudren al momento.
Diego Rodríguez, Villamanrique
Formas de transporte y almacenamiento tradicionales con las naranjas locales incluyen la utilización de cestas de mimbre que se colgaban del árbol con una pieza de hierro en forma de “S”, el garabato que ya vimos en el peral, y que se llevaban apoyadas en la escalera o en ramas según se avanzaba sobre la vertical del árbol subido en la escalera. Hoy en día casi todas las cestas que los informantes recordaban han sido sustituidas por las muy estandarizadas cajas de plástico con orificios para airear el producto y con asas en los laterales que se prestan a un mejor transporte de mayores cantidades de frutas.

Si las naranjas locales son principalmente destinadas al consumo familiar y algunas a la venta directa, podemos intuir que los métodos de almacenamiento y conservación no son muy exigentes, pues además la naranja puede recolectarse progresivamente del árbol según se vaya necesitando, como pasa con los limones, ya que las locales aguantan muy bien en el árbol bien pasada la primavera.
Lo que pasa es que eso viene tratado [las naranjas modernas]. Primero tiene un encerado por encima, para que aguante más. Eso penetra y algún sabor le quita. Además lo meten en la cámara porque eso viene de Chile. Lo tienen que coger, lo tienen que seleccionar, le tienen que dar la cera esa y ahora lo tienen que meter en aviones que vengan para acá. Luego aquí lo tienen que meter en cámaras con atmósfera controlada y entonces eso cuando te llega a ti lleva por lo menos 15 días o un mes de cogidas las naranjas.
Josefa Pérez, Almonte
Los agricultores no son ajenos a los avances en los procedimientos industriales de almacenaje, así como a sus consecuencias en el sabor por ejemplo, pues la industria de la naranja maneja frutos conservados en cámaras durante largos períodos cuya maduración es después forzada artificialmente. En Doñana se recomienda guardar las naranjas en lugar fresco y nada más, ya que las naranjas locales aguantan más por su fuerte cáscara y porque la venta directa o a través de canales cortos no necesita de largos periodos de almacenaje.
En lo que respecta al aprovechamiento de los naranjos y limoneros, ambos destacan por estar muy representativos de las ideas de la multifuncionalidad asociada a los agroecosistemas tradicionales y los policultivos: estética, memoria, alimento, bien de intercambio, sombra, patrones para la propagación de otras especies, biodiversidad, etc.
Cuando se tiene un limonero en casa, por ejemplo, todas estas propiedades se agrupan en el deleite de ver los preciosos frutos amarillos, esos por los que para algunos resulta tan extraño pagar un precio. Cuando se es del campo y se conoce de cerca lo que es la autosuficiencia, hay ciertos frutos, donde destacan los limones, que no se entiende comprarlos en el mercado.
(…) Claro, quería tener un limón, porque yo decía… «hombre, un limón para casa», aunque no gaste mucho pero siempre se gasta, y se da también y todo, ¿comprendes? Y digo «anda, pues para acá un limón». Como otras veces que tenía una vez lo que se le echa a las papas, un laurel de esos, y digo: «esto no trae cuenta, porque una rama de laurel esto va a llegar a las nubes», esto coge todo el mundo y lo arranqué, pero el limón sí trae cuenta
Diego Rodríguez, Villamanrique
El principal uso de a los limones locales deriva de su buen zumo y gran cantidad de corteza, que se emplean para la preparación de postres, como ya se ha mencionado, aunque también son sustitutivo de la sal como aderezo en platos y ensaladas.
¿Son limones de mucho zumo?
Muy duros…
¿Y de sabor cómo están?
Agrio, agrísimos, los hay dulces también, pero yo no los he tenido nunca… yo no como ni un limón de esos ni para Dios. Ésta [su mujer] se lo echa muchas veces a la carne, a la ensalada, en vez de echarle sal le echa un limón pero, vamos, que tampoco usa muchos limones ella, pero aquí hay una prima de ella que le da un bocado al limón y se lo come como… como nada. (...) El limón para la carne y para las ensaladas,
¿Y ya está? ¿No hacéis zumo de limón en verano?
Yo hago zumo de naranja. Apenas están buenas me tomo todos los días un zumo, yo y toda mi gente, cada uno un zumo de naranja.
¿Y tú recuerdas antiguamente que el limón se utilizase para algo más?
El limón para los dulces, que algunos dulces también… para la conserva también, que vale un kilo de limón más de cuarenta duros ahora.
¿Vendéis aquí algunos o no?
No, aquí no vendemos limones, ¿para qué? Déjalos allí y se van apurando poco a poco… yo no vendo limones. El limón es muy bueno, dicen que es muy bueno para todo, es bueno hasta para la tensión, dicen… dicen que exprimes un limón o dos o tres limones por la mañana temprano en ayunas y dicen que es buenísimo. Yo no lo he hecho, yo me tomo mi pastilla para la tensión y ya está, pero que lo apruebo, como hay muchas yerbas y muchas cosas que valen para esas cosas.
Diego Rodríguez, Villamanrique
En el caso de los naranjas locales, además del zumo, también se consumen en fresco. Sus frutos constituyen un alimento rico en vitaminas y azúcares. La elección de consumirlas directamente o en zumos, tanto la china cono la imperial, depende de las preferencias personales y también de la maduración de las naranjas, pues las frutas más maduras recolectadas más tardías suelen destinarse para zumos, como ocurre hoy en día con muchas naranjas comerciales.
Y las naranjas estas antiguas, la china y la imperial, ¿son de zumo o de comer?
De las dos cosas.
¿Siempre se han usado de eso, de postre... no se ha hecho aquí mermelada? Porque eso se hace con las agrias esas ¿no?, ¿o las hacen aquí las mujeres también con ésas?
Aquí nosotros normalmente para zumo, para zumo y para postre y ya está. Y esas son muy buenas para zumo, la china.
¿Cuál es la diferencia entre las de zumo y las de comer?
Es lo mismo que la uva zalema con las otras.
¿Qué a lo mejor tienen las piel más dura o así?
No, que son más tempranas.
Ah ¿la más temprana cuál es?
La de comer, bueno de comer son todas. Cuando no había lo que hay hoy pues se comían las naranjas de la china, pero ahora con lo que hay hoy que empiezan los científicos a sacar cosas raras y cosas de esas pues ya…
José Espina, Almonte
Como se ha descrito en la caracterización, las diferencias entre la naranja china y la imperial hace que la china sea preferida para hacer zumos, porque su mayor grado de acidez produce zumos más refrescantes. La imperial, más dulce, es la preferida para comerse directamente.
Al igual que sucede con otras frutas, los restos en las casas se aprovechaban para echárselos al ganado. No sucedía con el limón, por su gran amargor y porque el excedente era mucho menor, pero sí ocurría con las naranjas.
¿Con los animales el limón nunca se ha utilizado para nada, no?
Con los animales no. Las naranjas sí, para los cochinos, para los perros, sí, y para las vacas también. Pero el limón no sé yo... es que el limón tampoco cunde tanto como la naranja. El limón está en las huertas grandes esas que a lo mejor hay un cuartón de limón, pero esos limones van todo para... afuera, o para el mercado...
Diego Rodríguez, Villamanrique